A veces es peor el remedio que la enfermedad. Si no que se lo pregunten a Janet Benfatti, una profesora jubilada de 73 años que el miércoles irrumpió armada en un banco de la la ciudad brasileña de Sao José de Río Preto, a 450 kilómetros de Sao Paulo, para exigir los 50 reales (unos 20 euros) que no recibió en un reintegro realizado el día anterior, según informaron medios locales. El gesto le valió ser detenida y multada con 257 euros.
La anciana, profesora de Filosofía y Letras, entró con un revólver cargado en una oficina del banco Itaú de esa ciudad buscando a la cajera que la atendió el martes. Como esta no estaba, decidió entonces amenazar con el arma al gerente de la entidad.
"Solo noté que el dinero faltaba cuando llegué a casa, en la tarde, y hoy como me dijeron que la cajera no trabajaba le mostré el arma al gerente y le dije que quería el dinero que faltaba", de un reintegro inicial de 500 reales (unos 408 euros)", relató la mujer a los periodistas.
El gerente pagó la cantidad exigida por la anciana y alertó a la policía, que minutos después localizó a la mujer por la placa del automóvil que conducía.
Benfatti fue detenida y liberada horas después tras pagar una fianza de 630 reales (unos 257 euros), cantidad superior en más de 13 veces a la que ella reclamaba durante la acción armada.