Una bomba de odio. Esta sería una ajustada definición de Juan Manuel Morales Sierra, el joven de 21 años detenido el miércoles en Palma y que anoche ingresó en prisión tras reconocer ante la policía y el juez que quería sembrar de bombas el campus de la Universitat de les Illes Balears. Basta leer algunos de los pasajes de su blog para entender que en la cabeza de este joven se asentó un complejo cóctel de ira, frustración y fracaso tamizado por una confusa ideología con matices fascistas y racistas. Todo ello sedimentado sobre un episodio que para él era fascinante: la matanza de Columbine, que sucedió cuando apenas había cumplido 13 años.
Información publicada en la página 31 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 06 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«¿Sabéis lo que más odio? A las zorras que se creen el centro del mundo, que pueden estar gritando en una biblioteca sin que sus padres les digan nada».
«¿Sabéis lo que más odio? A los que suben a un avión teniendo miedo a volar y que luego se pasan el viaje gritando y tratando de romper las ventanas para salir del avión. Si tienes miedo a volar, para qué cojones te subes a un avión. Es que eres gilipollas».
«¿Sabéis lo que más odio? A los niños mimados a los que sus padres les dan 50 euros de paga a la semana, y como a ti te den menos se ríen de ti y te llaman pringado. De qué vas hijo de puta. Te ríes de mí porque mis padres no son tan gilipollas como para darme la mitad de su sueldo.»
COMO SUS ÍDOLOS / Y así, desde el 11 de julio del 2009, Morales fue describiendo en su panfleto de internet qué es lo que más odia. El título de su blog: Lo que más odio. El mismo, pero en castellano, que el que utilizaron sus idolatrados Eric Harris y Dylan Klebold, los autores de la matanza de Columbine.
Tras ser detenido el miércoles pasado, Morales declaró ayer ante la policía y ante el juez de instrucción número 9 en funciones de guardia, Enrique Morell, que le imputó los delitos de tenencia de explosivos y tentativa de estragos, cuyas penas oscilan entre cuatro y ocho años de prisión. La fiscalía no solicitó ningún informe psiquiátrico.
Las declaraciones fueron breves, cerca de una hora cada una. Asistido por la abogada de oficio Agustina Alonso, el joven reconoció todos los hechos de los que se le acusa. Es decir, que en los últimos meses fue comprando por internet, poco a poco pero al mismo suministrador, los diferentes productos químicos con los que pretendía construir bombas para provocar una gran matanza en la Universitat de les Illes Balears. ¿Por qué? «Porque se lo merecían», vino a decir, según explicaron fuentes al tanto de las declaraciones. Su abogada anunció anoche que solicitará el lunes un exhaustivo informe psiquiátrico y destacó la actitud colaboradora de Morales, después de que reconociera todos los hechos, respondiendo a todas las preguntas con una actitud «muy tranquila».
LECTOR DE HITLER / También reconoció su fascinación por los autores de la matanza de Columbine y explicó que su plan era actuar el próximo 20 de abril, coincidiendo con el 14 aniversario de los asesinatos. Pero este joven «retraído, solitario y tímido», como lo describieron ayer algunos compañeros del instituto Son Pacs, donde estudió hasta los 16 años sin buenos resultados, tenía otros ídolos. Como Adolf Hitler. El pasado abril telefoneó a la biblioteca pública de Palma para preguntar si tenían el libro Mein Kampf (Mi Lucha), de Hitler. «Le dije que sí, pero que no podría sacarlo. Que debía consultarlo en sala. Empezó a venir, primero a leerlo, y luego a tomar notas con el ordenador. En verano ya no regresó más», recordó ayer el bibliotecario Juan Manuel Morales, quien aseguró que el personaje le desagradaba porque era claro que su interés por Hitler era «ideológico».