Los muchos visitantes que este agosto sofocante recorren, con disciplina turística, los atractivos de la capital catalana se han quedado sin el segundo de ellos en pocos meses, tras el cierre del mirador del monumento de Colom al fallar el ascensor. Las dudas técnicas, y también los datos contradictorios, sobre los frenos del Tramvia Blau que este miércoles no pudo evitar el choque con un camión aparcado en doble fila en la avenida del Tibidabo, causando 15 heridos, dos de ellos graves, embargan al ayuntamiento y a Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB). La investigación que debe acabar con la confusión sobre el accidente y sus causas se alarga. Ante ello, se ha decidido que los siete vehículos históricos que facilitan la subida a la montaña del Tibidabo dejen de funcionar de forma indefinida.
Información publicada en la página 25 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 24 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
DECLARACIÓN /TMB ha informado que hasta el lunes no declararán el conductor y el cobrador porque sufren una conmoción y se medican. El primero fue uno de los heridos graves, pero salió el mismo miércoles del Clínic. Sus palabras son decisivas para aclarar si el convoy tuvo algún problema de frenos, como han dicho testigos del suceso en varios medios. Este hecho, en cambio, lo descartó el propio día de autos Joaquim Forn, presidente de TMB y primer teniente de alcalde: «El freno se accionó, pero el tranvía resbaló por causas desconocidas y siguió bajando».
Entre los 13 heridos leves hay dos ocupantes de un turismo embestido de rebote por el camión, según la versión dada ayer por TMB. En cambio, otras fuentes que citan un informe de la Guardia Urbana dicen que el convoy chocó primero con el coche y después con el camión. El ayuntamiento no aclara la contradicción y otros datos confusos del suceso.