El ayuntamiento de Tortosa (Baix Ebre) aprobó el lunes por la noche una moción que prohíbe ir semidesnudo o en bañador por la calle, así como tender ropa en las ventanas o balcones del casco antiguo de la ciudad. Incumplir estas nuevas normas se considerará una infracción leve y supondrá una multa mínima de 100 euros, que puede llegar, en caso de reincidencia, hasta los 750 euros. Si se paga al contado y en conformidad con la sanción se podrá contar con una rebaja del 30%.
El alcalde de Tortosa, Ferran Bel (CiU), ha explicado que la ordenanza persigue "mejorar la imagen de la ciudad", sobre todo cara al turismo, ya que, a su juicio, este verano se ha cisto a muchas personas con poca ropa por la calle. Tortosa se suma así a otras ciudades que han regulado el seminudismo, como Barcelona y Girona.
La prohibición de tender ropa en los balcones y ventanas se aplicará solo en el casco antiguo, si bien no se descarta extenderla al resto de la ciudad si se demuestra que también es una práctica habitual en otros barrios.
Las modificaciones de la ordenanza de civismo de Tortosa entrarán en vigor a los 30 días de su publicación, es decir en la segunda quincena de octubre.