Si usted cree ser capaz de levitar sin ayuda, comunicarse con los muertos o los extraterrestres, teletransportarse, acertar sin mirar las cartas de una baraja o adivinar los resultados de la jornada futbolística, entre otras virtudes 'magufas', que es como llaman los escépticos a los conocimientos paranormales, tiene ahora la oportunidad de ganar un premio de un millón de euros. Solo debe demostrar que es capaz de hacerlo y de repetirlo. Obviamente, con testigos.
Información publicada en la página 33 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 05 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El premio, bautizado como Sísifo, es una iniciativa de diversas asociaciones de escépticos europeos, grupos dedicados a «fomentar el pensamiento crítico ante la pseudociencia y lo paranormal», como resume Fernando Frías, vicepresidente del Círculo Escéptico español. El Consejo Europeo de Organizaciones Escépticas (ECSO) ha convocado el galardón.
La idea surgió de sus colegas belgas de la asociación Skepp, prosigue Frías, que fueron quienes convencieron a un mecenas para que donara el dinero. Para demostrar que las cosas van en serio, el millón de euros ha sido depositado en una cuenta bancaria de Bélgica bajo la custodia de un notario. El mecenas, cuyo nombre no ha trascendido, no tuvo reparos a la hora de colaborar porque se le aseguró que recuperaría el dinero si nadie demostraba sus poderes paranormales. Los candidatos tienen de plazo hasta el 30 de septiembre de 2013, aunque si alguien lo gana con anterioridad la convocatoria finalizará automáticamente.
Otro de los impulsores del premio, Luis Alfonso Gámez, periodista del diario 'El Correo' y divulgador científico, explica desde Bilbao que las bases del premio establecen que únicamente se someterán a examen «afirmaciones que puedan ser objetivamente verificadas». De mutuo acuerdo entre aspirante y la entidad supervisora, la prueba será diseñada y consensuada de manera que los resultados sean claros e indiscutibles. «No vale decir que soy capaz de mover el Sol dos centímetros, de comunicarme con los ángeles o de viajar en el tiempo», pone como ejemplo Gámez. Tampoco se aceptarán pruebas que puedan resultar peligrosas para la salud de personas o animales, «como las relacionadas con envenenamientos, asfixia, desnutrición, procesos dolorosos, uso de drogas o sustancias ilegales, o con el empleo de armas y otros aparatos potencialmente letales». Lógicamente, no se aceptan trucos de magia ni cosas similares.
«Si sostiene que se comunica con los muertos (Anne Germain), que ve el futuro (Octavio Aceves), que los extraterrestres nos visitan (Juan José Benítez), que la homeopatía funciona (Laboratorios Boiron) o cualquier otra cosa por el estilo -subraya Gámez en su blog-, escriba al Círculo Escéptico con una descripción breve y concreta de lo que puede hacer y cómo demostrarlo. Le informaremos acerca de si su afirmación puede participar en el reto o si debe formularla en otros términos, ofreciéndole nuestra ayuda si es necesario». También es posible que se le proponga realizar una «prueba de forma privada antes de decidir si hace pública o no su candidatura», se indica en las bases.
Luego, prosigue Gámez, el aspirante tendrá que depositar una fianza de 50 euros que, si supera el test nacional, se le devolverá junto con un premio de 500 euros que le concederá automáticamente el derecho a participar en Bélgica en la prueba final ante un jurado internacional. El test preliminar se realizará en cualquiera de los países organizadores bajo supervisión de una asociación del ECSO, que en España es el Círculo Escéptico. «En nuestra asociación tenemos científicos, sí, pero hay un poco de todo: divulgadores, estudiantes... Yo soy abogado», insiste Frías.
El protocolo del test preliminar se diseñará de tal manera que las probabilidades de superarlo por azar sean aproximadamente de una entre mil. Para la prueba final, se garantizará que esa probabilidad se reduzca a una entre un millón y, así, los resultados sean incuestionables. Este detalle es fundamental «Por ejemplo, puedo decir que sacaré un siete si tiro dos dados -dice Gámez- porque las posibilidades son realmente elevadas. Pero se tiene que eliminar la posibilidad de atribuirlo al puro azar». Eso vale para todas las virtudes adivinatorias. Por muy estrambóticas que sean, no se considerarán válidas aptitudes con una explicación científica clara.
Los tests se harán ante expertos elegidos por la organización y se grabarán en vídeo. «Hemos recibido llamadas de algunos interesados, pero cuando leen las bases desisten de presentarse. Por ahora», dice con humor Gámez.