Siete de cada 10 jóvenes españoles de entre 20 y 29 años viven con sus padres. La emancipación tardía es el elemento fundamental que separa a los jóvenes españoles de los del resto de Europa, pero según el estudio de la Fundación La Caixa presentado este martes la tendencia no está directamente relacionada con la crisis sino con el sistema cultural y las arraigadas restricciones del mercado de trabajo. La actual situación económica no ha aumentado sustancialmente las cifras, sino que estas se mantienen elevadas desde hace años.
El 70% de los jóvenes entre 20 y 29 años vive con sus padres ATLAS
La pauta de adaptación es clara, según el estudio: esperar más allá de los 30 para independizarse, tener hijos y estabilizarse económicamente. Un rasgo común de emancipación en todos los países europeos, pero más acentuado en España, es que las mujeres se van de casa de los padres hasta dos años de media antes que los hombres, debido a que forman familia a edades más tempranas.
La crisis no ha cambiado mucho los hábitos de emancipación tardíos de los jóvenes españoles, según el estudio, porque durante la prosperidad económica ya existía un alto número de contratos temporales y una tasa de paro más alta que la del resto de la población que les impedía irse de casa.
Los jóvenes con bajo nivel educativo (estudios primarios) y los que lo tienen muy alto (universitarios) son los que experimentan más dificultades para incorporarse al mercado de trabajo, según el estudio. Por otra parte, los jóvenes son percibidos por el resto de la sociedad española como parte del problema y se habla de ellos continuamente, pero las instituciones destinan sus recursos a otros colectivos, por lo que existe un alejamiento entre los jóvenes y los servicios sociales.