El Gobierno volverá a abrir la sanidad pública a los miles de inmigrantes sin papeles que se quedaron sin asistencia sanitaria el pasado 1 de septiembre, pero por la puerta de atrás y a un precio difícilmente asumible para uno de los colectivos más vulnerables. Salvo en Catalunya y otras cinco comunidades que no han aplicado la medida de exclusión, los inmigrantes en situación irregular (excepto en el caso de las urgencias, los menores y las embarazadas) que quieran tener asistencia sanitaria pública tendrán que pagar 59,20 euros mensuales, y los mayores de 65 años hasta 155,40 euros al mes, según el borrador del decreto que mañana aprobará el Consejo Interterritorial de Sanidad.
Información publicada en la página 30 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 02 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
TARJETA SANITARIA DE PAGO / La nueva «tajeta sanitaria de pago» o póliza Mato, como empieza a ser conocida, no solo será más cara que la de muchos servicios privados de salud, sino que se limitará a la cartera básica de servicios, lo que dejará fuera de cobertura el trasporte sanitario no urgente y las prótesis externas (sillas de ruedas y corsés). El Ministerio de Sanidad matizó ayer que quienes se acojan a esta opción deberán pagar el 40% del coste de los fármacos, el mismo porcentaje que los trabajadores activos cuya renta no supera los 18.000 euros anuales. El pago total se reserva para los españoles o extranjeros no asegurados y con rentas superiores a 100.000 euros. En cualquier caso, las asociaciones de inmigrantes consideran «difícilmente asumible» el pago de este servicio, concebido por Sanidad a modo de seguro sanitario privado, ya que se trata de personas que no tiene ni contratos de trabajo, ni ahorros ni ayudas públicas.
Fuentes del ministerio explicaron que el consejo de mañana «será de transición», lo que significa que no se abordarán más medidas a sumar a la batería de recortes que plantea el Ejecutivo para ahorrar 700 millones euros. Así, pospone para el siguiente, que se celebrará probablemente después de las elecciones autonómicas de Galicia y el País Vasco (y quizás también de las catalanas), el visto bueno al copago del transporte sanitario no urgente, la ortopedia y los productos dietoterápicos que configuran la cartera suplementaria del Sistema Nacional de Salud (SNS) El borrador establece que este copago se fijará como el farmacéutico, teniendo en cuenta el nivel de la renta del usuario, pero con un límite mensual «distinto al de farmacia». Fuentes sanitarias apuntaron que las «fuertes discrepancias» por parte de algunas comunidades autónomas también han pesado a la hora de frenar su tramitación.
REVISIÓN DE LA CARTERA / También quedará para el próximo consejo la revisión de la cartera básica de servicios, que podría dejar fuera los tratamientos de fertilidad, cribados para detectar algunos cánceres, la recuperación de pacientes con déficit funcional recuperable, la genética y los implantes oftalmológicos. No obstante, el director general de Farmacia y Cartera Básica del SNS, Agustín Rivero, anunció hace unos días que la cartera se revisaría en octubre.