Un Michael O'leary muy serio y a ratos enfadado, con pocas ganas de gastar las bromas a las que nos tiene acostumbrados, ha comparecido este jueves en un hotel de Madrid para desmentir todas las afirmaciones que acusan a la compañía aérea que preside, Ryanair, de falta de seguridad. En los aterrizajes de emergencia que llevaron a cabo tres de sus aviones en Valencia el pasado mes de julio por falta de combustible, ha asegurado que sus pilotos cumplieron estrictamente la normativa "sin que en ningún momento se pusiera en peligro a los pasajeros", pero ha advertido también que en el incidente pudo haber una actuación "poco adecuada" de los controladores de Madrid.
Los aviones de Ryanair se dirigían a Barajas y se vieron obligados a desviarse a Valencia porque debido a una tormenta estuvieron sobrevolando Madrid hasta que corrieron el peligro de quedarse sin el combustible necesario para aterrizar en un aeropuerto alternativo. Los controladores de la capital desviaron 15 aparatos esa noche pero en cambio, según O'leary, varios vuelos de Iberia sí fueron autorizados a aterrizar. El presidente de la aerolínea ha renocido que no tiene "evidencia" de que existiera trato de favor, pero ha preguntado a las autoridades aeronáuticas porque sí pudieron tomar tierra los aparatos de la compañía rival.
O'leary ha asegurado que es completamente falso que se presione a sus pilotos para que viajen con poco combustible, que haya recibido sanciones por esta cuestión y que sea la única compañía que realice maniobras de emergencia por llevar los depósitos casi vacíos. Concretamente ha citado varios casos recientes de Virgin y Air France. Ryanair, ha asegurado, solo ha sufrido este problema en seis ocasiones en los últimos tres años, incluyendo los tres de Valencia. Si no rectifican en el plazo de una semana, Ryanair se querellerá contra los autores de estas afirmaciones y "otras falsedades": un abogado de la asociación de consumidores CEACCU, un comandante de Iberia y el sindicato de piltos SEPLA, "integrado sobre todo por pilotos de Iberia".
La investigación sobre los incidentes es de exclusiva competencia de las autoridadaes aéreas irlandesas. "Participará España porque lo ha pedido, pero la voz cantante la llevará Irlanda", el país titular de la licencia de vuelo de Ryanair, según O'leary, que espera un decisión al respecto en dos o tres semanas.