Una banda de ladrones robó el sábado en la ciudad brasileña de Río de Janeiro un automóvil de una empresa de servicios en el que se transportaba una cápsula con material radiactivo, según ha advertido la policía.
El vehículo pertenece a la empresa Arteste Servicios de Inspección y Mantenimiento Industrial y sus ocupantes fueron interceptados por varios hombres armados en un tramo inicial de la Vía Dutra, la carretera que comunica a Río de Janeiro con Sao Paulo. Los asaltantes se apoderaron del vehículo pese a que el mismo está marcado con el logotipo de la empresa y pese a la advertencia de las víctimas sobre la peligrosidad de la carga.
Según Arctese, en el automóvil se transportaba una cápsula que contiene Selenio 75, un material radiactivo utilizado para emitir rayos C en las soldaduras industriales. Las autoridades policiales y sanitarias de Río de Janeiro han advertido de que la cápsula no ofrece peligro mientras no sea manipulada incorrectamente pero que puede ser nociva en caso de una fuga del material radiactivo, ya que el Selenio 75 es un elemento con alto riesgo ambiental y para la salud. Pese a que la propia cápsula posee un sistema de seguridad que impide su apertura, no se descarta que la misma pueda ser violada en caso de que alguien intente forzarla.
El robo fue denunciado ante la policía y comunicado a la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEN) y a la Defensa Civil. El temor de las autoridades es que pueda repetirse un accidente como el ocurrido en 1987 en el estado de Goiania cuando un recolector de basura forzó una cápsula con Cesio 137 que una clínica había descartado ilegalmente y la fuga del material radiactivo provocó la muerte de cuatro personas y diferentes secuelas en decenas. La fuga del Cesio 137 en Goiania es hasta ahora el mayor accidente radiactivo de Brasil.