La consellera de Ensenyament, Irene Rigau, ha mostrado su apoyo a los directores que han decidido cerrar sus centros escolares este viernes como medida de prevención ante la ola de nieve y frío.
Rigau ha señalado que las medidas adoptadas por la comunidad educativa han venido marcadas por la experiencia de hace dos años, durante las nevadas de marzo del 2010, y ha destacado que "la primera responsabilidad de un director es garantizar la seguridad de los alumnos". Un total de 120 escuelas, con 38.300 alumnos, han permanecido cerradas.
La consellera, que ha emplazado a las escuelas a retomar el curso con total normalidad a partir del próximo lunes, ha hecho estas declaraciones en el Ayuntamiento de Calella, donde ha presentado el proyecto para rehabilitar la antigua fábrica Llobet Guri e instalar la nueva escuela Dr. Carles Salicrú, un centro de educación infantil y primaria que tendrá dos líneas.
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