La Sindicatura de Greuges advierte en un informe hecho público hoy de que la reforma de la Renta Mínima de Inserción, emprendida por el Govern hace un año, ha perjudicado a unos 10.000 niños, que eran beneficiarios de la prestación, es decir, familiares de titulares de esta. Se calcula que en total 30.000 niños eran beneficiarios por lo que un tercio se quedó fuera tras la poda drástica emprendida por el conseller de Empresa i Ocupació, Francesc Xavier Mena. El síndic, Rafael Ribó, considera además que el gasto en protección social de la infancia resulta poco eficaz en Catalunya y es ligeramente inferior (1% del PIB) al gasto español (1,2% del PIB) y "notablemente inferior" al de la UE (2% del PIB).
El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, en la presentación de su informe anual en el Parlament. ALBERT BERTRAN
Ribó también denuncia disfunciones, como la de que los planes de actuación o se centran en la inclusión social o en la infancia, pero no en la infancia que vive en la pobreza. El síndico recomienda una renta de suficiencia económica garantizada para los menores, un sistema de prestaciones para luchar contra la pobreza infantil, así como evitar que las restricciones en el gasto afecten a estos ámbitos.