Con las llamas ya extinguidas y los peritos concentrados en las labores de recuento y valoración de daños, los ánimos de quienes han trabajado en los incendios del Alt Empordà siguen encendidos. Quedan muchos rescoldos aún por apagar, aseguran. Y aunque los alcaldes de los municipios afectados -quejosos en un primer momento por la, a su entender, escasa presencia de efectivos de emergencias en los momentos en que el fuego avanzaba más violentamente- no han vuelto a chistar, sí han hablado bomberos, agentes rurales y mossos d'esquadra, que denuncian la escasez de medios con que han tenido que afrontar este siniestro. Afirman que la suya no es una protesta improvisada y rechazan cualquier acusación de oportunismo porque «sobre el terreno quedó demostrado que, pese a los recortes, la gente arrima el hombro. Muchos han suspendido sus vacaciones y doblado turnos».
Lucha contra el fuego 8 Un bombero militar de la UME durante las tareas de extinción del incendio del Alt Empordà. ICONNA / JOAN CASTRO
Información publicada en la página 4 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 31 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Después de la experiencia de Horta de Sant Joan, el peor golpe que han sufrido los bomberos y que CiU instrumentalizó en su propio beneficio, alguien tenía que decir las cosas claras», argumenta un representante de UGT en el colectivo.
A quien no se le oído ni una palabra estos días ha sido a la clase política. Especialmente a las fuerzas de la oposición. «No entendemos qué pasa. Algunos partidos que estuvieron en el anterior Govern de la Generalitat -y no es el caso de ICV-,están haciendo un triste papel. Y eso que si se pusieran en contacto con nosotros les podríamos aportar motivos sobrados para criticar la gestión de los actuales responsables de Interior y Medi Natural», prosigue el sindicalista.
«Empezamos tarde y mal»
Que la campaña de incendios forestales iba a ser complicada este año lo habían reconocido incluso los consellers Felip Puig y Josep Maria Pelegrí, conscientes de la cantidad de madera y maleza que acumulan los bosques catalanes (que cubren el 60% de la superficie de la comunidad) y de lo seco que prometía ser este verano. Pero lo que critican los cuerpos de emergencias es que, precisamente por eso, por las dificultades que a priori ya se preveían, los departamentos de Interior y de Agricultura i Medi Natural no hayan planificado mejor los recursos -también recortados, como en tantas otras consejerías- de que disponen. «Empezamos la temporada tarde y mal», denuncia, por ejemplo CCOO, que lamenta que Interior se haya negado a firmar un protocolo de guardias localizadas que, según el sindicato, habría evitado que parques de bomberos como el de Portbou quedaran vacíos (los agentes tuvieron que ir a sofocar el fuego de La Jonquera), cuando en el pueblo se declaró el incendio en que murieron dos turistas franceses.