«Imprudencia». Es la palabra que más se repetía anoche en la sede del Socorro Alpino, el ente que coordina los salvamentos en alta montaña, respecto a los tres escaladores españoles rescatados a última hora de la tarde de ayer tras quedar atrapados por el mal tiempo durante más de dos días a 4.150 metros de altitud en el macizo del Mont Blanc. Los montañeros se protegieron de temperaturas que alcanzaron los 20 grados bajo cero en un agujero que excavaron en la nieve. El viento sopló tan fuerte el domingo y el lunes que el helicóptero de auxilio no pudo levantarse hasta ayer por la tarde. Los tres fueron rescatados hacia las 20.30 horas tras un primer intento fallido y trasladados al hospital de Aosta, la capital del Valle de Aosta, donde han permanecido toda la noche. En el primer reconocimiento médico realizado camino del hospital apenas se detectó algún indicio de congelación.
Información publicada en la página 21 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 07 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La imprudencia puede costarles entre 500 y 1.000 euros solo por lo que se refiere al socorro del helicóptero, de acuerdo con las leyes italianas, que para estas circunstancias son autonómicas. El sábado pasado Protección Civil de Italia emitió una alerta en la que advertía de «temporales previstos en las próximas 36 horas, asociados a fuertes ráfagas de viento» en los Alpes. «Las previsiones meteorológicas eran malas -dijo Guido Azzalea, presidente de los guías alpinos de la región autónoma del Valle de Aosta, ayer, antes del rescate-. Cada uno es libre de hacer lo que quiera con su vida, pero ahora otros deberán arriesgar la propia en la tentativa de salvarles».
Los tres montañeros emprendieron la ascensión al Mont Blanc el sábado pasado desde el refugio Torino, situado en el municipio italiano de Courmayeur. Tras quedar bloqueados en la arista Kuffner del Monte Maldito, los alpinistas alertaron a sus familiares. Ante la imposibilidad inmediata de rescatarles debido al mal tiempo, pasaron las noches del sábado y domingo dentro de una gruta que excavaron en la nieve y comunicando de cuando en cuando con las autoridades, para no agotar la batería del móvil. La zona donde permanecieron se encuentra en el lado francés del Monte Maldito, adonde fueron por consejo de los equipos de rescate italianos.
NOMBRES DESCONOCIDOS / «Allí el viento no era tan fuerte», explicó el mariscal de la Guardia de Finanzas Delfino Viglione, comandante del cuartel de Entreves, pedanía de Courmayeur. Viglione ignoraba los nombres de los alpinistas, que el consulado español en Génova debía comunicarle hoy. Fuentes del Ministerio de Asuntos Exteriores confirmaron que dos de los montañeros son españoles, pero no pudieron hacerlo respecto al tercero.
Los costes del socorro en los Alpes dependen de las leyes regionales. Algunas imponen un precio por hora de helicóptero, otras limitan la gratuidad a los accidentes imprevisibles. Gianni Beltrami, de la 19ª delegación del Socorro Alpino, explicó que se producen demasiadas llamadas de socorro innecesarias y recordó que una póliza del Club Alpino, que incluye un eventual socorro, cuesta «solo» 40 euros al año.
Otro ciudadano español, que salió de la parte francesa, está desaparecido en el Mont Blanc desde el jueves, tras emprender la ascensión en solitario por un recorrido que coincide en parte con la zona en la que el 12 de julio dos compatriotas, tres alemanes, un suizo y tres británicos murieron arrastrados por un alud de nieve cuando se disponían a acceder por la vía del Monte Maldito.