Dos policías nacionales y uno local arrestan a un mantero en Castelldefels, el viernes pasado. FERRAN NADEU
La decisión del Ayuntamiento de Castelldefels, gobernado por el Partido Popular (PP), de organizar un patrullaje conjunto de seguridad ciudadana entre su policía local y el Cuerpo Nacional de Policía (CNP) para combatir el top manta ha indignado a la Conselleria d'Interior. Y no solo porque desde el ayuntamiento se menoscabara la reputación de los Mossos diciendo que a los manteros les dan más miedo los policías nacionales. Fuentes del departamento de Felip Puig consideran que el dispositivo de Castelldefels, que se suma a una intentona de despliegue de policías nacionales en Sant Boi, impulsada también por el PP, es "una inadmisible invasión en las competencias de la policía autonómica" y expresan su convicción de que se enmarca en una ofensiva para poner en jaque el modelo policial catalán.
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