Recortes y conflictos

Comienza el curso más caliente

Ensenyament pide «normalidad», pese a que habrá 1.800 docentes menos para 23.000 alumnos más

El retorno a las aulas está marcado este año por paros y protestas en los centros contra los recortes

Miércoles, 12 de septiembre - 00:00h.

Por mucho que se empeñe la consellera de Ensenya-ment, Irene Rigau -que ha pasado los últimos días de reunión en reunión, tratando de apaciguar los ánimos-, el inicio del curso escolar 2012-2013 no será un inicio «normal», contra lo que ella ha pronosticado. El millón y medio de estudiantes de educación infantil, primaria y secundaria que entre hoy y mañana participarán en la vuelta a las aulas en Catalunya, lo harán en una jornada cuando menos atípica, para la que hay convocados una huelga -apoyada por el sindicato minoritario CGT- y decenas de actos de protesta promovidos, en este caso, por los mayoritarios

USTEC, CCOO y UGT.

Profesores y padres de casi todos los centros catalanes volverán a vestir las camisetas amarillas del SOS Educació para expresar su malestar contra los tijeretazos de Rigau y del ministro de Educación, José Ignacio Wert. Cada colectivo argumenta razones de peso para solidarizarse con las protestas. Los padres, que acaban de ver cómo la reciente subida del IVA se ceba con el material escolar, reprueban la ampliación del número de alumnos por aula, la implantación de la jornada intensiva en los institutos y la creación de una nueva tasa para los estudios de formación profesional de ciclo superior. Por no hablar del aumento de tarifas que van a experimentar las guarderías municipales, a las que la Generalitat ha rebajado su aportación anual de los 1.300 euros del curso pasado a tan solo 875.

Los profesores, por su parte, critican el aumento de su carga lectiva, los recortes salariales y, sobre todo, la decisión de no enviar sustitutos a los centros hasta dos semanas después de haber registrado una baja laboral. Solo esta medida, impuesta por decreto por el ministro Wert, supone que unos 1.300 docentes que el año pasado trabajaron en Catalunya como interinos pasarán este curso a ser meros sustitutos, es decir, darán clases solo cuando se les llame para cubrir plazas de forma puntual y cobrando el 85% del sueldo. A ellos, hay que añadir las plazas de los 1.783 profesores que se jubilan este curso y que no serán reemplazados.

LA CRISIS ALARGA LOS ESTUDIOS / Pese a que este curso empezarán el colegio unos 2.000 alumnos de P3 menos que en el 2011, las escuelas y los institutos catalanes tendrán en total 23.200 estudiantes más, muchos de ellos alumnos de formación profesional que han decidido continuar estudiando en vista de la difícil situación que presenta el mercado laboral. También crece de forma significativa el número de estudiantes que se han matriculado en el Institut Obert de Catalunya (IOC). Pese a todo, el índice de fracaso escolar en Catalunya, es decir el porcentaje de jóvenes que no completan la educación obligatoria, sigue siendo de un alarmante 26%, según un datos recientes de la Fundació Jaume Bofill.

Las asociaciones de padres, que han expresado su apoyo a las concentraciones de este primer día de clase ante los centros escolares, denuncian que una de las primeras consecuencias de los recortes es que «muchos proyectos de nuevas escuelas han quedado definitivamente paralizados». Sin embargo, replica Ensenyament, este año, si bien cerrarán seis centros educativos públicos (porque se fusionan con otros vecinos), también abrirán cuatro nuevos. En total, este año funcionarán en Catalunya habrá 3.276 centros públicos, a los que cabe añadir 1.374 concertados.