El Coliseo se inclina, como hizo la torre de Pisa durante siglos, pero no es grave. Este es el diagnóstico provisional que hizo el Centro Nacional de Investigación (CNR) de Italia coincidiendo con el anuncio, ya previsto, del comienzo de unas obras de restauración que durarán hasta el 2016. A pesar de la magnitud de los trabajos y de la inclinación, los turistas podrán seguir entrando en el que sigue siendo el monumento más visitado de Italia a pesar de que en este 2012 las visitas, que suelen rondar los cinco millones de personas anuales, han disminuido en un 2%. «Será efecto de la crisis», dicen las autoridades, con más preocupación de la que aparentan.
Se ignora la razón por la que el anfiteatro de los Flavio, construido en el siglo I y con capacidad para 50.000 espectadores, se ha hundido 40 centímetros por el lado sur. Giorgio Monti, profesor de técnica de la construcción, adelanta la hipótesis de que en la «rosca» de hormigón antiguo sobre la que se apoyan los tres pisos del monumento se haya producido «una fractura». La respuesta científica al enigma se conocerá dentro de un año, cuando el CNR concluya su investigación. «No hay peligro de que se derrumbe», ha tranquilizado Rosella Rea, directora del monumento, a pesar de que en el año pasado cayeron al suelo varios fragmentos de escayola y algún pedrusco.
BAJO VIGILANCIA / «Es normal», subraya Rea, por más que la lluvia de cascotes haya asustado a los turistas. Sobre el hundimiento de 40 centímetros, Rea asegura que «no constituye un motivo de inquietud» y que se trata solo de una «característica» constatada recientemente, que será vigilada para saber si aumenta con el tiempo. «El hundimiento solo se ha producido en un punto», ha insistido la directora.
Varias fuentes, entre ellas la asociación ecologista Legambiente Turismo, apuntan, entre las causas de la lenta inclinación del monumento, las vibraciones provocadas por el tráfico rodado. Hace poco más de 20 años, los vehículos podían rodear totalmente el Coliseo e incluso pasaban por la base misma del famoso Arco de Constantino. «O los monumentos o los automóviles», planteó entonces Carlo Giulio Argan, historiador de arte y primer alcalde comunista de la ciudad.
Tras algunos años de debate, se cerró al tráfico el lado del Arco y desde entonces los vehículos realizan un rodeo mucho más amplio para contornear el monumento. Sin embargo, el tráfico rodado ya tiene fecha de prohibición. En el 2015, según ha anunciado el alcalde, Gianni Alemanno, se interrumpirá totalmente la circulación por los Foros Imperiales y probablemente los coches tocarán el Coliseo solo por uno de los lados, sin que puedan seguir realizando el rodeo actual.
Además de los coches, también podría influir en el hundimiento una de las líneas de metro que transcurre por debajo del anfiteatro, así como la construcción de una segunda línea, ya conocida como «metro arqueológico», actualmente en curso, que en el Coliseo se cruza con la primera. Por esta razón un equipo de técnicos comenzará en breve a analizar el impacto de las vibraciones dinámicas sobre el monumento y sobre el terreno, según ha explicado el arquitecto Fabio Fumagalli.
El pasado martes se anunció finalmente, después de varios contenciosos judiciales, que las obras de restauración del Coliseo comenzarán el próximo mes de diciembre. Se trata de la primera limpieza integral a la que se somete el monumento, con un presupuesto de 25 millones de euros, que correrá a cargo de Diego Della Valle, conocido como Mister Tod's, la marca de zapatos que le ha hecho mundialmente famoso. «No explotaremos este patrocinio para hacernos publicidad», ha asegurado el empresario.