Eliminar al virus de inmunodeficiencia humana (VIH), que causa el sida, de la sangre de los infectados, es decir, curar una enfermedad que ahora solo puede ser controlada si los afectados toman a diario, y de forma indefinida, una costosa y tóxica medicación, vuelve a ser objetivo prioritario de la comunidad cientifica. Esta pretensión, que desde hace más de 15 años ha permanecido en un segundo plano de la investigación mundial a causa de la altísima complejidad del VIH, se recupera ahora, con fuerza, a partir de un grupo de 36 investigadores de varios países, que coordinará la doctora Françoise Barré-Sinoussi, codescubridora del virus del sida junto al francés Luc Montagnier, que ganó por ello un premio Nobel.
La iniciativa, de la que forma parte el doctor Javier Martínez-Picado, del laboratorio IrsiCaixa, de Barcelona, exigirá unir y compartir conocimiento en beneficio de una estrategia común que, si triunfa, significaría un indiscutible logro biomédico de trascendencia mundial. «Nunca se había visto tanta generosidad entre los investigadores --afirmó ayer Martínez-Picado--. Incluso se está intercambiando información antes de publicarla en revistas científicas. Este fenómeno, que sin duda acelerará los avances, está pasando porque la crisis nos obliga a compartir».
Los promotores de esta nueva estrategia antisida, que ayer fue presentada al unísono en París, Washington y Barcelona, han marcado un a ambiciosa hoja de ruta con siete áreas fundamentales, entre las que destacan los nuevos ensayos con medicamentos dirigidos a acabar con los reservorios del VIH, nichos del sistema inmunológico, inaccesibles a los fármacos, en los que el virus permanece latente e indetectable cuando el infectado sigue una terapia antirretroviral. Otra área sobre la que enfatizarán los estudios es la dedicada a comprender el mecanismo celular e inmunitario que sigue el VIH hasta adueñarse del circuito defensivo del individuo. Estimular ese sistema inmunológico, y mantener los estudios en busca de una vacuna que evite la infección del VIH --iniciativa en la que interviene el grupo HIVACAT, de Barcelona-- serán otras tantas líneas de investigación compartida.