Un toro rezagado ha convertido en peligroso el tercer encierro de los sanfermines, corrido por astados de la ganadería gaditana de Cebada Gago, que ha sido el más largo de estas fiestas y el más accidentado. Siete corredores han sido trasladados al Complejo Hospitalario de Navarra; dos de ellos, británicos, con cornadas y un tercero, estadounidense, con una contusión/puntazo, todos en las piernas, según el parte médico facilitado por los servicios sanitarios. El resto presentan contusiones y uno de ellos, una luxación de hombro.
Algo más de tres minutos y medio ha tardado la manada, disgregada ya desde el primer tramo, en completar los aproximadamente 850 metros que separan los corrales de Santo Domingo de la plaza de toros, ante menos gente que en el multitudinario fin de semana. En la misma Cuesta de Santo Domingo se ha adelantado ya un toro colorado, imprimiendo velocidad a la carrera, mientras otro empezaba a quedarse rezagado tras resbalar sobre el asfalto.
Este último ha sido el que, tras quedar definitivamente descolgado, ha realizado en solitario el resto del recorrido y ha creado numerosas situaciones de peligro, sobre todo en el tramo de Telefónica, donde se ha vuelto en repetidas ocasiones y ha arremetido contra un grupo de mozos que se encontraban en el vallado.
Mientras tanto, el resto de la manada ha protagonizado una rápida y emocionante carrera ya que, al ir estirados, con tres astados por delante, han dejado huecos y permitido a los mozos acercarse a sus astas.