El cuerpo sin vida del piloto del helicóptero accidentado el lunes en las inmediaciones del embalse de Forata, en el término municipal de Yátova (Valencia) cuando trabajaba en la extinción de incendios ha sido localizado este martes al mediodía, ha anunciado el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.Se trata de un coronel del Ejército, en la reserva desde 2004, "experimentado" y con 4.000 horas de vuelo. Otro helicóptero se accidentó también el lunes en la sierra de Martés, y sus dos ocupantes resultaron heridos.
Mientras, el incendio forestal de la localidad valenciana de Andilla evoluciona favorablemente y no queda llama, ha informado el Centro de Coordinación de Emergencias de la Generalitat valenciana en su cuenta de Twitter. Por lo que respecta al incendio de Cortes de Pallás, por la mañana se han incorporado los medios aéreos después de que unas 300 personas hayan trabajado durante la noche para sellar el perímetro, que el lunes ya se daba por "estabilizado". Unas 50.000 hectáreas han ardido entre los dos incendios, según las primeras estimaciones.
Fernández Díaz se ha reunido con el presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, para supervisar las labores de coordinación de extinción del fuego y evaluar los daños. Ambos han anunciado la creación de una comisión mixta para establecer una propuesta de ayudas que el Consejo de Ministros pueda aprobar el próximo viernes, de modo que se pueda "atender inmediatamente" a los afectados, a los que, en palabras del presidente, las administraciones no van a "fallar" tras "este accidente de la naturaleza".
El secretario general de los socialistas valencianos (PSPV), Ximo Puig, ha afirmado este martes que los recortes en prevención son "letales" para los bosques de la Comunidad Valenciana.
Por su parte, la sección sindical en las Brigadas de Emergencia del Sindicato Profesional de Policías Locales y Bomberos (SPPLB) ha criticado que "la falta de recursos, la descoordinación y sobre todo, la falta de prevención han agravado considerablemente los daños producidos por los incendios". La organización afirma, en un comunicado, que "la precariedad en los equipos de intervención y demás recursos ha favorecido, sin lugar a dudas, la progresión del siniestro y ha supuesto un permanente peligro para la integridad de los intervinientes y de la población y de sus bienes".