Cargado con una gran bolsa azul con sus pertenencias, entre ellas montones de cartas de ánimo y numerosas páginas de EL PERIÓDICO sobre su caso , Óscar Sánchez ha dado sus primeros pasos como hombre libre de nuevo, al salir de la prisión napolitana de Poggioreale, sobre las 20.45 horas de este miércoles. Lo primero que ha hecho ha sido fundirse en un emotivo carrusel de abrazos con los familiares y la prensa que le aguardaban desde que a mediodía, el Tribunal de Apelación de Nápoles había reconocido la inocencia de este lavacoches de Montgat (Maresme), que llevaba 20 meses preso y sobre el que pesaba una condena de 14 años por narcotráfico y colaboración con la Camorra, la mafia napolitana.
Las primeras palabras de Óscar en libertad han sido de agradecimiento a cuantos han contribuido a su salida de la prisión, y en especial a EL PERIÓDICO, para el que "las gracias no serán nunca suficientes". Pero también de recuerdo de los malos tratos recibidos y "lo mal que se vive en la cárcel".
Después de tantas emociones, Öscar ha querido hablar en calma y a solas con su abogado, Fabio Salcina. Con él ha compartido su primera cena en la calle, en una pizzería próxima a la cárcel. El menú: pizza, cerveza y, al fin, la libertad.
Una investigación de EL PERIÓDICO halló las primeras pruebas de la inocencia de Óscar y reveló que había sido víctima de una suplantación de identidad por parte de un presunto narcotraficante. A raíz de esos artículos, el Cuerpo Nacional de Policía halló nuevos testigos y pruebas, llegando a localizar a la persona que supuestamente usó el DNI del vecino de Montgat para traficar con grandes cantidades de cocaína, e informó a la justicia italiana. Sin embargo, no ha sido hasta este miércoles, 626 días después de su arresto, cuando la justicia italiana ha reconocido su error.
Durante la audiencia de hoy, el perito lingüístico Luciano Romito y el fonético Luca de Gregorio han expuesto los resultados de su informe, que excluye de manera terminante que la voz de Sánchez coincida con la voz grabada en un móvil que había sido registrado a nombre del lavacoches y desde el que se coordinaron varias operaciones de tráfico de drogas. Ante esta evidencia, no solo la defensa (ejercida por Salcina y Antero Ovoli) ha pedido la absolución, sino que también se ha sumado el fiscal Antonio Ricci.
El argumento esgrimido hasta ahora por la justicia italiana una y otra vez era que la condena se fundamentaba en un primer peritaje del polémico experto napolitano Roberto Porto, que decía que la voz del lavacoches coincidía con la de las grabaciones. Aunque otros tres peritajes sucesivos (de la defensa, de la Universitat Pompeu Fabra y de la propia Fiscalía Antimafia de Nápoles) le exculpaban, la jueza Grasso no se dio por convencida y el pasado 7 de diciembre pidio el nuevo examen de voz. Hasta que este mediodía Óscar ha apretado los puños cuando la jueza ha dictado su plena absolución "por no haber cometido el hecho" y su puesta en libertad.