Encabezado por la patrullera 'Río Guadalquivir', de la Guardia Civil, un cortejo de embarcaciones ha recorrido este sábado la bahía de Portbou hasta el lugar donde fallecieron las dos víctimas mortales del incendio del 22 de julio para rendirles homenaje. Los asistentes han lanzado 50 rosas rojas al mar en recuerdo del trágico accidente que llevó a un hombre y a su hija de 15 años a precipitarse al agua desde un escarpado acantilado huyendo de las llamas. Murieron al estrellarse contra las rocas.
La patrullera de la Guardia Civil participante en el homenaje a las víctimas del incendio de Portbou. ALEX R. FISCHER
Vista del acantilado donde fallecieron las dos víctimas mortales del incendio del 22 de julio. ALEX R. FISCHER
El acto --en el que han participado mossos, bomberos franceses y catalanes, policías, agentes rurales y miembros de los equipos de salvamento-- ha sido presidido por los alcaldes de las dos poblaciones fronterizas, Josep Maria Sala (Portbou) y Jean Claude Portella (Cervera). Los dos fallecidos eran de nacionalidad francesa.
Antes de guardar un minuto de silencio, el alcalde de Portbou y la concejala de Girona por ERC Mireia Mata han recordado lo injusto de la situación que llevó a dos personas a perder la vida. Mata también ha rendido homenaje a los bomberos de Portbou y a los habitantes de la población, que acogieron en sus casas al centenar de personas atrapadas por el fuego en la carretera N-260 --especialmente estrecha entre la frontera y dicha población--, colapsada debido al desvío del tráfico de La Jonquera a causa, precisamente, de un fuego. Muchas de ellas estaban heridas tras escapar de las llamas por la pronunciada pendiente de la montaña.