Aún no se han anunciado airadas protestas de víctimas de abusos a manos de clérigos como las que el Vaticano sufrió en el 2010, pero el simposio Hacia la curación y la renovación, organizado por la Santa Sede desde ayer hasta el jueves con el fin de evitar nuevos casos de pederastia eclesial, ha tensado de nuevo la cuerda. Por un lado, ayer volvió a oírse en Roma la voz de las víctimas, que calificaron el encuentro de «teatro». Por el otro, se supo que el Vaticano creará en Alemania un centro de estudios en el que se impartirán clases a distancia sobre cómo evitar y actuar ante la pederastia y que se enmarca en las iniciativas que pide Benedicto XVI para acabar con el fenómeno.
Un grupo de monjas participantes en el congreso 'Hacia la curación y la renovación', ayer. AFP / FILIPPO MONTEFORTE
Información publicada en la página 28 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 07 de febrero de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El anuncio de la creación del nuevo instituto, que llega después de que los escándalos de abusos de clérigos se hayan sucedido durante la útlima década, es, de momento, la principal novedad del congreso. El centro estará financiado por el Vaticano a través de la Papal Foundation, una entidad cuyas «donaciones son aprobadas directamente por el Papa», según explicó el organizador del simposio, el jesuita y psicoterapeuta Hans Zollner (quien, sin embargo, no reveló el monto que pagará la Santa Sede). También aportarán ayudas algunas diócesis alemanas y la orden de las Hermanas de la Misericordia de Múnich.
La escuela tendrá su sede principal en Múnich y contará con el apoyo de un grupo de profesores que ofrecerán asesoramiento a religiosos en cuatro idiomas, entre ellos el español, sobre todos los aspectos relacionados con el abuso sexual, desde la prevención y la formación de sacerdotes hasta qué hacer cuando se detecta un caso de pederastia por parte de un sacerdote. Otro de sus objetivos será el intercambio de experiencias entre las diferentes conferencias episcopales.
LAS BASES DE UN MANUAL / La iniciativa llega después de la carta papal a los fieles irlandeses de marzo del 2010, en la que Benedicto XVI pidió perdón por los abusos del clero católico en ese país, y de las normas introducidas en junio de ese mismo año, entre ellas la obligación de denunciar a la justicia los casos de abusos. Pero llega, sobre todo, después de que el Papa diera en mayo del 2011 un año a las conferencias episcopales para elaborar un manual adaptado a cada país con las normas para prevenir los abusos de clérigos.
Es por ello que, además del nuevo centro de estudios, en los próximos días en la Universidad Gregoriana de Roma los delegados de 110 conferencias episcopales de todo el mundo, los superiores de 33 órdenes religiosas, miembros de la curia romana y cuatro observadores debatirán sobre cuáles son los puntos a incluir en el manual que reclama Ratzinger. Y lo harán abordando los diferentes temas que giran en torno al problema de la pederastia dentro de la Iglesia, entre los que destacan implicaciones jurídicas, formación de los sacerdotes, seguridad en las parroquias y ayuda a las víctimas.
Eso sí, el encuentro será sobre todo a puerta cerrada. El contenido de las ponencias se difundirá a través del portal de la Universidad Gregoriana, pero ni las víctimas (con la excepción de la irlandesa Marie Collins, la única invitada al encuentro) ni la prensa podrán seguir los debates o asistir a las tareas de los grupos de trabajo.
«ES TEATRO» / Lo cual ha levantado críticas de las víctimas. «Nos han excluido. Aún falta voluntad dentro de la Iglesia», dijo Roberto Mirabile, presidente de la asociación italiana de lucha contra la pederastia Caramella Buona. «No han invitado a los que no están de su lado. Solo es teatro, esto no sirve para nada y solo es un golpe de efecto de relaciones públicas», afirmó Sue Cox, coordinadora de Survivors Voice, una asociación de víctimas en Europa y EEUU.
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