Murmullos de descontento y miradas contrariadas entre el numeroso público que ayer acudió al Parlament para seguir la comparecencia de los consellers de Interior, Felip Puig, y de Agricultura i Medi Natural, Josep Maria Pelegrí, sobre el gran incendio del Alt Empordà. A la salida de la sala, después de tres horas y media de explicaciones de los dos miembros del Govern, los representantes de los bomberos, agentes rurales y agrupaciones de defensa forestal (ADF) que habían seguido el debate no disimularon cierta decepción por unas explicaciones que juzgan «insuficientes». Solo les satisfizo parcialmente la coincidencia de todos los portavoces de la oposición en achacar a los recortes presupuestarios la lenta respuesta dada al fuego, tanto en La Jonquera como en Portbou. «Al final, los consellers se han mantenido en sus trece y siguen sin admitir que hubo escasez de medios», lamentaba Leandre Gallardet, responsable de bomberos en CCOO.
Imagen aérea de una explotación afectada por el incendio en Capmany, el sábado pasado. JORDI TODÓ / TAVISA
Dos bomberos asistentes a la comparecencia de los 'consellers' con camisetas reivindicativas. JULIO CARBÓ
Información publicada en la página 2 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 31 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Hace apenas una semana, Gallardet y muchos otros de los presentes en la sala (el agente rural Ignasi de Dalmases, el bombero Antonio del Río, el voluntario de ADF Ramon Sala...) estaban en primera línea de fuego o en el centro de mando de Figueres, tratando de poner fin al peor incendio que Catalunya en 30 años.
«CONSECUENCIAS GRAVES» Ayer, todo el mundo elogió su esfuerzo y su entrega. Fue la única coincidencia. El Govern continuó insistiendo en que «por muchos efectivos que se hubieran enviado al fuego tampoco se habría logrado someterlo en las primeras horas», mientras que PSC, ICV, ERC, PP y SI recordaron que llevan meses «diciendo que los recortes en los presupuestos de Interior, y en concreto en las políticas de extinción de incendios, podían tener consecuencias graves», como resumió el ecosocialista Jaume Bosch.
«Es cierto que, en un momento determinado, enviar efectivos a un incendio no sirve de nada -al contrario, puede ser hasta peligroso para esos efectivos-, pero es innegable que si los medios están allí, ya preparados, la respuesta es mucho más rápida», apuntó el portavoz de ERC en la comisión, Oriol Amorós.
«La capacidad de extinción estuvo desbordada desde el domingo al mediodía, cuando se declaró el incendio en La Jonquera, hasta el lunes, cuando la tramontana amainó», replicó Puig, que negó cualquier acusación de descoordinación entre los distintos cuerpos que trabajaron en el incendio. «Hubo un mando único y su efectividad es perfectamente demostrable», dijo, rotundo, el titular de Interior.
HORTA DE SANT JOAN / También fue contundente el conseller cuando respondió a las referencias de la oposición al incendio de hace tres años en Horta de Sant Joan, en el que fallecieron cinco bomberos. «Si estaba en Horta el día que se declaró ese fuego es porque me habían invitado a pronunciar un pregón que luego, evidentemente, se canceló», alegó Puig. Insistió, además, en que a diferencia de lo ocurrido en la Terra Alta, «los cuatro fallecidos en el Alt Empordà han sido víctimas de la fatalidad».
Después de este verano, «se presentarán las conclusiones sobre el grado de cumplimiento de los compromisos de la comisión parlamentaria de Horta», anunció Puig después de que el diputado de ERC Pere Bosch le interrogara sobre ello. «¿Donde han quedado las recomendaciones de la resolución de medidas en el ámbito de la prevención de incendios forestales?», cuestionó el parlamentario por Girona.
Los sindicatos de bomberos, situados entre el público de la comparecencia, lamentaron la escasa contundencia de la mayoría de los grupos de la oposición y detectaron algunas discrepancias en las afirmaciones de Puig, como la hora de declaración de la alerta máxima (M-2), que, según el titular de Interior, se activó a las 22.00 horas del domingo, 22 de julio, cuando «en realidad se hizo a las 9.00 horas del día siguiente», aseguraron.