A los ojos de la ley en EEUU, los casinos son en ciertos aspectos como bancos: si las organizaciones y sus directivos detectan transacciones muy cuantiosas o sospechan del origen de los fondos, deben alertar a las autoridades. De no hacerlo, mostrando «ceguera voluntaria» o «indiferencia flagrante», pueden verse en apuros con la ley. Esta es la situación en la que se encuentra Las Vegas Sands, el grupo de Sheldon Adelson que impulsa el proyecto de Eurovegas en España.
Información publicada en la página 23 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 07 de agosto de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
La fiscalía de Los Ángeles abrió el año pasado una investigación a Las Vegas Sands para esclarecer si sus casinos violaron leyes contra el lavado de dinero, según ha revelado The Wall Street Journal. La cuestión es por qué los casinos y sus directivos no alertaron a las autoridades de las multimillonarias transacciones que realizaron a mediados de la década pasada dos ballenas (como se apoda a quienes realizan apuestas cuantiosas): Zhenli Ye Gon, un mexicano nacido en China dueño de tres farmacéuticas, y Ausaf Umar Siddiqui, exdirectivo de una empresa eléctrica.
El primero, acusado en el 2007 de haber traficado para producir metanfetamina, transfirió casi 68,5 millones de euros a casinos de Sands en Las Vegas (perdió esa cantidad y 32,2 millones más que los casinos le prestaron). Sidiqqui, condenado en el 2009 a seis años de cárcel por aceptar sobornos de proveedores, transfirió más 80,5 millones, cantidad que no parece al alcance de alguien con un sueldo de 161.000 euros.
Los casinos no tenían por qué saber de dónde provenían los fondos o si las transferencias se usaban para lavar dinero, pero no alertar ante los cuantiosos movimientos puede violar la ley. Y la sombra de la duda planea sobre el emporio de juego, por más que Las Vegas Sands haya defendido que en ambos casos sus casinos actuaron correctamente, realizando estudios habituales de historial crediticio sin detectar irregularidades y compro-
bando que los nombres de los dos clientes no estuvieran en las listas de personas vetadas para hacer negocios en EEUU.
La investigación es la última complicación para Adelson, séptimo hombre más rico de EEUU e importante actor político gracias a sus donaciones a los republicanos. Aunque no ha trascendido que él esté implicado directamente en la investigación y ha logrado que se retracten quienes le habían acusado de haber iniciado en sus casinos en Asia una «estrategia de prostitución», sus actividades ya estaban siendo escudriñadas por el Departamento de Justicia y la Comisión del Mercado de Valores por posible violación de leyes antisoborno en Macao. Allí, un exdirectivo le acusa de haber contratado y pagado generosamente a un abogado que también era legislador local, violando la ley de prácticas corruptas extranjeras. El Journal cree que «un resultado negativo en cualquiera de las investigaciones podría hacer más difícil su expansión en nuevos mercados».
Reacciones dispares
En España, las reacciones son tan dispares como las opiniones sobre Eurovegas. Mientras la Plataforma Aturem Eurovegas cree que la última investigación es motivo suficiente para que la Generalitat paralice las negociaciones, el consejero de Economía de la comunidad de Madrid, Percival Manglano, cree que el presunto blanqueo «no necesariamente quiere decir que se invalida toda la labor empresarial que hace Las Vegas Sands».