Sorpresa, indignación, enfado, preocupación. Son algunas de las sensaciones que se vivieron ayer en la reunión que los principales organizaciones comerciales catalanas, los sindicatos y la Generalitat mantuvieron para discutir el borrador de ley comercial española que puede dar la vuelta como un calcetín al sector: en horarios, en festivos y hasta en las rebajas.
Información publicada en la página 5 de la sección de Tema del día de la edición impresa del día 04 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«Nos oponemos frontalmente. Damos nuestro pleno apoyo al Govern en defender en todos los ámbitos, legales y políticos, el actual sistema catalán de comercio», aseguró al término del encuentro el secretario general de la Confederació de Comerç de Catalunya (CCC), Miquel Àngel Fraile.
El portavoz del Govern, Francesc Homs, calificó las intenciones del Gobierno del PP como un «ataque» al modelo comercial catalán y dio por sentado que si las intenciones del Ejecutivo central se cumplen, el Govern recurrirá la medida ante el Tribunal Constitucional, informa Fidel Masreal. Fuentes del Govern afirmaron que «prácticamente todas las cuestiones en fricción con nuestras competencias, desde la libertad de horarios a quién puede abrir, también en cuestiones de turismo y e incluso en la circulación de productos».
Y es que, según el presidente de Pimec Comerç, Alejandro Goñi, «la norma invade todo tipo de competencias catalanas, que han costado mucho de conseguir y que, además, han sentado las bases de un modelo de éxito». «La reforma de los horarios comerciales que defiende el Gobierno debe respetar nuestro modelo de comercio y las competencias de la Generalitat», señaló por su parte el alcalde de Barcelona, Xavier Trias.
A los sindicatos tampoco les gusta la medida. «La ley catalana fue redactara en consenso, aprobada por la mayoría de partidos, que vertebra el país y que da oportunidades a todos los formatos comerciales», dijo el responsable de comercio de CCOO, Manuel García Murillo. «No se creará empleo. Las grandes superficies saldrán beneficiadas y aún más tiendas tendrán que cerrar», añadió la responsable del sector de UGT, Eva Gajardo.
El sector está unido, excepto la patronal de las grandes superficies. Anged aseguró que la norma es insuficiente y pidió libertad total.