FRANCE PRESSE / Kiev
La ola de frío que lleva una semana azotando a Europa ya ha causado al menos 220 muertos, y la situación puede empeorar. Especialmente en el este del continente, donde Ucrania (101 fallecimientos) y Polonia (37) son los países más afectados.
En Ucrania, 64 de las víctimas fueron halladas en la calle y 26 en sus domicilios, mientras que solo 11 murieron en hospitales, según detalló el Gobierno. A corto plazo no se espera una mejora de las temperaturas, que alcanzan mínimas de entre 25 y 30 grados bajo cero por la noche y entre -16º y -21º de día.
-50º en Siberia
En el sureste de Polonia las temperaturas cayeron la pasada noche hasta los 35 grados bajo cero. La policía polaca pide colaboración ciudadana para localizar los lugares donde pernoctan personas sin hogar, que constituyen la mayor parte de las víctimas. Aunque el fenómeno no es nuevo en absoluto: el invierno pasado murieron de frío 212 personas en ese país.
En Rusia los muertos desde principio de año son 64. Moscú se acercaba ayer a los 25 grados bajo cero y Yakutia (Siberia Oriental), a los -50.
En Bulgaria, el país más pobre de la UE, la mayoría de las 16 víctimas son campesinos que han aparecido helados en cunetas o en el interior de sus hogares, desprovistos de calefacción. El frío extremo también se cobra vidas en Rumanía (24 fallecidos), la República Checa(6) y Eslovaquia (3).
Occidente, en alerta
Occidente también está alerta. Italia ha sufrido tres muertes y ha rozado los -30º en los Alpes piamonteses. Incluso en Roma ha nevado, algo que ocurre raramente. Berlín alcanzó esta noche los 15 grados bajo cero, y Buckinghamshire (sureste de Inglaterra), los -11º. En Francia 39 departamentos están en alerta y las autoridades temen, sobre todo, un pico de demanda de energía que ponga a prueba la red eléctrica.