En los huesos se quedará el Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente si, como adelantó ayer su titular, Miguel Arias Cañete, su presupuesto se ve recortado en otro 30% en el 2013. Las cuentas del año en curso ya sufrieron una rebaja del 31% respecto del 2011, con lo que el departamento de Cañete dispondrá para los gastos del próximo ejercicio de tan solo la mitad del dinero que tenía al final de la anterior legislatura.
Información publicada en la página 31 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 18 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
¿Cómo se obrará el milagro de seguir preservando el medio ambiente con la mitad de la caja? «Llevamos todo el verano trabajando en mantener políticas absolutamente esenciales, necesarias e imprescindibles, quitando todo lo superfluo», argumentó el ministro en la COPE.
No es probable que las organizaciones ecologistas le crean. Ante la bajada de este año, Amigos de la Tierra, Ecologistas en Acción, Greenpeace y SEO/BirdLife firmaron un comunicado conjunto en el que destacaban la «enorme contradicción» de reservar «partidas marginales al medio ambiente» cuando es inaplazable enfrentarse a «los grandes desafíos ambientales, como el cambio climático y la desaparición de la biodiversidad».
LAS RESERVAS MARINAS / La utopía de recortar el 30% sin que afecte a nada importante ya se ha visto desmentida en casos como el de las diez reservas marinas a cargo del ministerio, donde la falta de vigilancia ha multiplicado la actividad de los furtivos, poniendo en peligro el trabajo de recuperación de la fauna y la flora llevados a cabo en los últimos 20 años, como informó EL PERIÓDICO el domingo pasado.
Si se echa la vista más atrás, la caída de los presupuestos es mucho mayor. En el 2008, por ejemplo, el departamento entonces encabezado por Elena Espinosa, que también incluía Agricultura, disponía de 4.809 millones. Hasta los 1.352 del 2013 el recorte habrá sido superior al 70%.
Aunque no tenga que ver con el ajuste presupuestario, Cañete aprovechó para anunciar que estudia poner en marcha alguna de las «denostadas» leyes orgánicas de armonización autonómica o leyes básicas.
«Todo el mundo está de acuerdo en que tenemos una normativa demasiado compleja que, a veces, desconcierta a los ciudadanos», argumentó, y se preguntó por qué un transporte de animales desde Finlandia puede llegar hasta Tarifa sin problemas y «luego, para mover el animalito dentro de España empieza la mundial de papeles y permisos en función del territorio».