Decenas de miles de personas han participado en la manifestación por la educación pública y contra los recortes convocada en Barcelona por los sindicatos, padres de alumnos y asociaciones de defensa de la enseñanza coincidiendo con la huelga en el sector.
Los organizadores han cifrado los asistentes en 150.000 personas, y los Mossos, en 25.000. Baile de cifras al margen, lo cierto es que la marcha ha llegado a llenar este mediodía la calle de Pelai, la plaza de Catalunya, Urquinaona y toda la Via Laietana. De hecho, cuando la cabeza de la protesta llegaba a su fin, en el Pla de Palau, solo hacía apenas 10 minutos que habían empezado a caminar en la plaza de la Universitat los últimos manifestantes.
La manifestación ha sido vistosa y ruidosa, ya que muchos de los participantes han acudido con la camiseta de la marea amarilla y con cacerolas que no han cesado de golpear. A diferencia de las típicas marchas de estudiantes, familias enteras, con padres, madres e hijos se han sumado a la protesta.
"Contra los recortes en educación" es la pancarta con el lema de consenso que han portado los dirigentes en la cabecera, pero más atrás la variedad ha sido la norma: desde la bilingüe inglés-catalán "I have a dream: una escuela pública en catalán" a la más convencional "La educación es un derecho, no un privilegio". Una asamblea popular frente a la estación de França ha puesto fin a la larga manifestación.