Aumenta la necesidad, pero también la solidaridad. La Fundación Príncipe de Asturias lo ha constatado en la actividad de los bancos de alimentos, convertidos por la crisis en una despensa de demanda creciente, y otorgó ayer a la Federación Española de Bancos de Alimentos (Fesbal), que los aglutina, su premio a la Concordia 2012. Son el exponente de «un esfuerzo internacional solidario para aliviar algunas de las de las necesidades más apremiantes de la población», destacó el jurado.
Información publicada en la página 30 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 13 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
«El importe íntegro del galardón, 50.000 euros, lo destinaremos a comprar alimentos para repartir entre los más necesitado. ¿Qué otra cosa íbamos a hacer si no?», comentó emocionado el presidente de Fesbal, José Antonio Busto. Y agradecido, porque considera que el reconocimiento dará a los 2.000 voluntarios que actualmente trabajan gratis y a los donantes «impulso para seguir ayudando con mayor entusiasmo».
BARCELONA, PIONERA / Más de 1,3 millones de personas, casi el doble que en el 2007, se alimentan actualmente en España gracias a los 54 bancos existentes, que entregan sus productos con la ayuda de la Cruz Roja y a través de los comedores sociales. El primer banco de alimentos de España fue el de Barcelona, fundado en 1987, una iniciativa que rápidamente se extendió por todo el territorio español. El año pasado su actividad creció un 20%, pero, según Busto, también cada vez son más la instituciones benéficas que hacen aportaciones, unos 104 millones de kilos de alimentos en el 2011.
En el conjunto de Europa, los bancos de alimentos donaron en el 2011 un total de 401.000 toneladas de alimentos a 31.000 organizaciones caritativas y llegaron a más de 5,2 millones de personas en riesgo de exclusión social. No obstante, su sostenimiento con fondos de la UE a partir del 2014 dependerá del nuevo marco presupuestario europeo. Los partidarios de la austeridad y de la cohesión debaten si mantenerla o reducirla, mientras los ciudadanos comunitarios en riesgo de pobreza se acercan a los 120 millones.