La 'consellera' de Ensenyament, Irene Rigau, ha explicado que los exámenes de recuperación de septiembre en secundaria y bachillerato han incrementado el 10% los aprobados respecto al año pasado.
"Un 10% de los alumnos que antes suspendían y pasaban con materias suspendidas, ahora han aprobado", lo que ha calificado de "fundamental" y una constatación del "buen camino emprendido". En este sentido, ha argumentado que en la enseñanza secundaria obligatoria es muy importante que los alumnos pasen de curso sin asignaturas suspendidas. "Si la base es débil --ha agregado-- no anima". Asimismo, ha subrayado que es primordial para su departamento la lucha contra el fracaso escolar, con lo que se incrementarán horas lectivas de matemáticas, entre otras materias.
En una entrevista este domingo en Catalunya Informació, Rigau ha avanzado estos datos, por ahora provisionales, después de que 105.799 alumnos hayan participado la semana pasada en unas pruebas que no se celebraban desde los años 90.
Durante la entrevista, en la que ha mantenido que el curso "empieza con normalidad académica", a pesar de los recortes aplicados al ámbito de la enseñanza, también ha subrayado la importancia de los estudios "postobligatorios" para poder encontrar trabajo. A su juicio, "un 85% de la población futura necesita estudios postobligatorios" para poder incorporarse al mercado laboral.
Rigau ha defendido la aplicación de la jornada intensiva en la mayoría de institutos catalanes, aunque ha matizado que en los centros en los que la mayoría de padres no estaba de acuerdo, no se ha autorizado.
Además, ha avanzado que la jornada intensiva se aplicará también este curso en seis centros de primaria como prueba piloto, y se hará "mucho seguimiento" para ver sus resultados.
Sobre la posibilidad de que los alumnos lleven su propia comida a los centros, ha defendido que "mientras lo han hecho muchos centros privados, nadie lo ha cuestionado", y ha asegurado que esta opción es mejor que los menores se queden comiendo un bocadillo en los aledaños del colegio por falta de recurso.
Sobre la implantación de los ordenadores portátiles en las aulas, la 'consellera' ha explicado que prefiere que éstos sean propiedad del centro y no del alumno, aunque se decanta por fomentar el uso de pizarras electrónicas, que considera "el instrumento más potente en la clase" y del que ya disponen el 90% de los centros.