Los responsables de gestión farmacéutica del Servei Català de la Salut (CatSalut) ya han adaptado el sistema que gestiona las recetas con financiación pública para que, a partir del próximo 1 de julio, detecte informáticamente cuándo un pensionista ha alcanzado el tope del copago mensual que estará obligado a abonar por su consumo de fármacos. Esta adaptación informática evitará que quienes perciben una pensión hayan de pagar indefinidamente el tramo de copago que fija para ellos la nueva ley del Ministerio de Sanidad, y que deban esperar a que seis meses después la Administración les reembolse lo pagado de más.
Una farmacia barcelonesa, el pasado sábado, primer día del pago del euro por receta. CARLOS MONTAÑÉS
Información publicada en la página 36 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 29 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Excepto en Andalucía y Catalunya (y en el País Vasco, donde no se aplica el decreto de Sanidad), los pensionistas del resto de España seguirán abonando el copago farmacéutico aunque hayan pagado su máximo mensual, una circunstancia que el conseller de Salut, Boi Ruiz, se propuso evitar.
Alcanzar el control informático de los límites de copago que la ley prevé para los pensionistas no ha sido tarea sencilla, aseguraron ayer fuentes de Salut. En especial, por el poco tiempo de que se disponía. Los datos fiscales de los ciudadanos de Catalunya fueron enviados desde los ministerios de Hacienda y Empleo el pasado día 20.
El control del tope de copago de los pensionistas se ejecutará a través de la receta electrónica, un plan terapéutico que redacta el médico para cada usuario y llega al ordenador de las farmacias. El Col·legi de Farmacèutics de Barcelona puso en duda ayer que este sistema informático, ya saturado por el cobro del euro por receta, pueda detectar los límites del nuevo copago.
EVITAR UN CONFLICTO / Rebasar o no ese máximo mensual de pago suplementario será un asunto trascendente para los pensionistas que sufren múltiples enfermedades crónicas de tratamiento permanente.
El 75% de los pensionistas catalanes no alcanzan los 18.000 euros de renta anual, por lo que su copago farmacéutico se traducirá en el 10% del precio de los medicamentos que les receten, con un tope mensual de 8 euros. Otro 24,5% del colectivo de pensionistas, cuya renta oscila entre los 18.000 y los 100.000 euros, pagarán también el 10% del coste, pero con un tope mensual de 18 euros.
«No es lo mismo que el farmacéutico deje de cobrarles cuando hayan alcanzado esa cantidad o que siga exigiéndoles indefinidamente el 10% del precio de sus fármacos -explica Antoni Gilabert, responsable de Farmàcia del CatSalut-. Muchos pensionistas habrían de desembolsar innecesariamente 30, 40 o más euros cada mes, y esperar a que medio año después se les devolvieran. Más de uno no podría hacerlo».
En el resto de España, donde las recetas de la sanidad pública se siguen redactando en papel, será inevitable que los pensionistas adelanten cada mes una cantidad de copago farmacéutico que no les corres-
pondería abonar. Para muchos, será una cuota inasumible.