Las farmacias catalanas empezarán a cobrar a los usuarios las cuotas diferidas del mes de julio del nuevo sistema de copago a partir del próximo 17 de septiembre, de forma que el usuario que vaya a retirar fármacos desde ese día con una receta tendrá que abonar, además de lo que compre en ese momento, las cuotas correspondientes a los productos adquiridos el pasado julio. Según explicó ayer el gerente de Atenció Farmacèutica i Prestacions Complementàries del Servei Català de la Salut (CatSalut), Antoni Gilabert, su departamento y el Col·legi de Farmacèutics de Catalunya están ultimando los detalles.
Información publicada en la página 29 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 01 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El copago farmacéutico en función de la renta, implantado en toda España el 1 de agosto a excepción del País Vasco, se aplazó en Catalunya ante la imposibilidad de sincronizar a tiempo los diferentes sistemas informáticos y la voluntad de la Conselleria de Salut de que la población no avanzase más dinero del que le correspondía tras el incremento de la aportación. Así, los usuarios que a lo largo del mes de julio adquirieron medicamentos con receta no abonaron la aportación que les correspondía según el nuevo sistema, sino en función del antiguo y quedó pendiente la diferencia.
Después de un mes difiriendo los pagos, las farmacias empezaron a cobrar el pasado 1 de agosto los precios según el nuevo copago en el momento de la dispensación a todos los usuarios, excepto los pensionistas. El departamento que dirige Boi Ruiz prevé que el sistema de prescripción y dispensación de recetas del CatSalut esté listo el 1 de octubre también para este colectivo, que con la nueva normativa pasarán a aportar el 10% del importe, con un límite de entre 8 y 18 euros al mes, según su renta. Los jubilados con rentas más altas pagarán el 60 % del medicamento, con un máximo de 60 euros al mes.
'MEDICAMENTAZO' / Un total de 417 medicamentos dejan hoy de estar financiados por el sistema público de salud y en caso de ser recetados, deberán ser pagados de forma íntegra por los ciudadanos. Antidiarreicos y preparados para tos, hemorroides, varices y herpes son los principales fármacos que salen de la cartera pública. El Ministerio de Sanidad, que espera ahorrar con esta medida más de 450 millones de euros, mantendrá la financión de 97 de ellos para pacientes de determinadas enfermedades, como el cáncer.