El Periódico

Entradas MOUSTACHE

CRIMEN MACHISTA EN CALDES DE MALAVELLA

El expolicía que degolló a su cuñada ante las dos hijas de la víctima acepta 21 años de cárcel

La fiscal y la defensa pactan una condena que reduce en 22 años la petición inicial del Ministerio Público

El acusado ha pedido perdón "por el daño que ha causado a tantas personas y en especial a las dos niñas"

El expolicía que degolló a su cuñada ante las dos hijas de la víctima acepta 21 años de cárcel

ACN / TÀNIA TAPIA

Antonio Alcaraz,  a su llegada al juzgado de Santa Coloma de Farners  en mayo del 2013

Lunes, 25 de enero del 2016 - 06:48 CET

Antonio Alcaraz, el expolicía local que en mayo del 2013 degolló a su cuñada e hirió de gravedad a su mujer en presencia de las dos hijas de la primera en un domicilio de Caldes de Malavella (Selva), ha reconocido los hechos y ha pedido perdón "por el daño" que ha causado a tantas personas y "en especial a las dos niñas", que entonces tenían 6 y 10 años. El acusado, que ha sido juzgado este lunes en la Audiencia Provincial de Girona, ha llegado a un pacto con el Ministerio Público y las acusaciones particulares para que se le imponga una pena máxima de 21 años en total: 15 por asesinato, 2 por lesiones a su esposa y otros 4 por las lesiones psíquicas que ha causado a las dos menores.

La condena, que aún debe ser ratificada por el tribunal, queda lejos de la petición inicial de la fiscal del caso, Sandra María Fagil, que en principio solicitaba una pena de 43 años de cárcel por los delitos de asesinato, intento de asesinato y lesiones psíquicas. La rebaja se debe a que la acusación ha aceptado cambiar el delito de intento de asesinato de su mujer (de la que ya está separado) por el de lesiones causadas con un instrumento peligroso. También se ha aceptado la atenuante de confesión.

Enajenación mental

El abogado defensor, Francesc Xavier López Vegas, ha considerado que el pacto al que ha llegado su defendido es "un buen acuerdo", teniendo en cuenta la petición inicial de la fiscal y la actual condena social de la violencia machista. "Creo que es la forma más decorosa que él podía aceptar para justificar esta tragedia", ha dicho. El defensor, que solicitaba una pena de 13 años y medio de cárcel porque considera que en el momento de los hechos Alcaraz sufría "un trastorno mental transitorio", ha afirmado que otro de los motivos por los que el acusado ha aceptado el trato es que ha querido evitar a las familias afectadas, y especialmente a las niñas, "el mal trago de tener que declarar en el juicio". Durante la vista, parte del público ha insultado a Alcaraz cuando estaba en el banco de los acusados y, entre otras frases, se ha podido escuchar: "Ojalá te mueras".

INDEMNIZACIÓN

El acusado se ha comprometido, además, a hacer frente a la indemnización de 308.000 euros solicitada por la fiscal. Gran parte de esa suma ya ha sido cubierta con la parte que le corresponde de su domicilio familiar, situado en la localidad de Vilablareix. A pesar de su dramatismo, esta muerte no computará como un asesinato machista porque el Ministerio de Sanidad e Igualdad solo cuenta como tales las muertes de parejas y exparejas.

Según recoge el escrito de acusación del Ministerio Público, en el momento del crimen la relación entre Alcaraz y su mujer, Isabel A., que llevaban 28 años juntos y tienen dos hijos en común, “se había deteriordo progresivamente”, por lo que la mujer había comunicado a su marido que se quería separar de él.

VIGILANDO EL DOMICILIO

La fiscal considera que el acusado no aceptaba la ruptura y por ese motivo fue a buscar a su mujer, que se había refugiado en casa de su hermano y su cuñada, Lola P., en la urbanización Llac del Cigne de Caldes de Malavella. El día de los hechos, Alcaraz esperó a que las dos mujeres salieran del chalet para llevar a las niñas al colegio y entró en el domicilio aprovechando que habían abierto la puerta del párking.

El presunto homicida apuñaló varias veces a su cuñada en el cuello y posteriormentela la degolló, porque la consideraba culpable del alejamiento de su esposa. El agresor también hirió gravemente a su esposa con un cuchillo con una hoja de 25 centímetros. El doble apuñalamiento fue presenciado por las dos menores a pesar de que, según relata la fiscal, la víctima mortal le rogó que no lo hiciera exclamando: “Antonio, por favor, que están las niñas delante”.

ATENDIÓ A SU MUJER

Tras el asesinato de su cuñada, la esposa se presionó las heridas que había recibido en el cuello con las manos para tratar de contener la hemorragia y suplicó al acusado que la trasladase a un centro médico de urgencia. Alcaraz accedió y la llevó en su vehículo, a toda velocidad, hasta el hospital Santa Caterina de Salt, donde pudieron salvarle la vida. Durante el trayecto, el agresor repetía constantemente: “Esto es todo culpa tuya, mira lo que me has hecho hacer”, relata la fiscal.

A pesar de que se lo pidieron, Alcaraz se negó a llevar al médico a su cuñada y dejó solas a las dos menores en la escena del crimen. Las dos niñas telefonearon entonces a su abuela materna para avisarle de que su tío estaba matando a su madre y a su tía. Tras presenciar los hechos, las dos menores se hallan bajo seguimiento y tratamiento psicológico debido al choque emocional y al trastorno por estrés postraumático que padecen.

El presunto agresor fue detenido el mismo día de los hechos y desde entonces se ecuentra en prisión preventiva. Alcaraz, de 55 años, ejerció durante dos décadas como policía local de Girona y dejó el cuerpo hace una década a causa de una enfermedad coronaria.

El Barça nunca ha perdido en un encuentro dirigido por Clos Gómez