La investigación abierta por las autoridades aéreas irlandesas (IAA) sobre los tres aterrizajes de emergencia protagonizados por aviones de Ryanair a finales de julio ha concluido con la recomendación a la compañía de que revise su política de combustible y emita una guía para sus pilotos sobre cuanto fuel cargar de más cuando las condiciones meteorológicas del aeropuerto de destino sean adversas. El informe final, facilitado esta mañana a los medios de comunicación en Madrid por el presidente de la aerolínea Michael O'Leary, no aprecia ninguna irregularidad en las operaciones de los tres aparatos que tomaron tierra en Valencia ante la imposibilidad de hacerlo en Barajas por el mal tiempo y, no adopta, por tanto ninguna medida sancionadora. Los tres pilotos cargaron fuel extra respecto al previsto en el plan de vuelo y declararon "el procedimiento de aterrizaje de emergencia correctamente como establece la normativa de operaciones" de la Unión Europea.
O'Leary ha afirmado que el informe desmuestra la falta de veracidad de las afirmaciones vertidas en medios de comunicación españoles donde se afirmaba que sus aparatos viajaban con una cantidad de fuel menor a la establecida legalmene y se ha reafirmado en su intención de emprender acciones legales contra el sindicato de pilotos Sepla, un piloto de Iberia y la asociación de consumidores Facua. El presidente de la compañía ha destacado también que en el comunicado conjunto firmado firmado por el MIniserio de Fomento español y el de Transportes irlandés este afirma que "los estándares de seguridad de Ryanair se encuentran a la par que los de las aerolíneas más seguras de Europa". También ha invitado a las autoridades de Fomento a a enviar un equipo de inspectores a Dublín para examinar in situ las operaciones de Ryanair.