La Brigada Mòbil, el cuerpo de antidisturbios de los Mossos d'Esquadra, cambia de jefe. Tras cerca de veinte años en esa área y unos nueve al frente de la misma, el inspector Manuel Hermida ha sido relevado por la Direcció General de la Policia, que ha accedido así a las reiteradas peticiones que este mando había hecho para abandonar el cargo. Hermida será sustituido por Marc Caparrós, que hasta ahora era el responsable del Grup Especial d'Intervencio (GEI). En el último año y medio, Hermida puso varias veces sobre la mesa su renuncia como responsable de los antidisturbios de los Mossos. Fuentes de su entorno señalan que, al desgaste de comandar una unidad que suele estar en el centro de la polémica, se suma su desacuerdo con el modo en que se gestionan las grandes operaciones de orden público.
Desalojo de indignados de la plaza de Catalunya, el 27 de mayo del 2011. ARCHIVO / GUILLERMO MOLINER
Información publicada en la página 33 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 02 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Las mismas fuentes explican que Hermida, que nunca ha hablado en público, considera que los altos mandos policiales se inmiscuyen en exceso en la preparación y desarrollo de los grandes dispositivos antidisturbios, imponiendo en ocasiones su criterio por encima del de los policías expertos. Esta situación, según las fuentes, se dio en casos como el desalojo fallido de la acampada del 15-M en la plaza de Catalunya. El modo en que se desarrolló la operación, según las fuentes, fue definitivo para el deseo de abandonar el cargo por parte del inspector Hermida, que fue quien en aquella ocasión dijo a sus hombres: «O generamos pánico o no les sacaremos de aquí».
MUCHAS OPINIONES / «Nadie les dice a los de investigación criminal cómo actuar para desmantelar una mafia o cómo investigar un homicidio. En cambio, en los dispositivos de orden público todo el mundo tiene que dar su opinión», cuenta un exmiembro de la unidad de antidisturbios.
Fuentes de Interior explicaron a este diario que «Hermida es un policía muy experimentado y muy respetado en el seno de la Brigada Mòbil». «El último año y medio -añadieron desde la conselleria- fue muy delicado a nivel de orden público y por eso se le pidió que permaneciera al frente de los antidisturbios, pues necesitábamos encontrar un relevo de garantías. Ahora que la situación parece haberse relajado un poco, se ha creído conveniente atender la petición de una persona que ha sufrido un enorme desgaste por el tipo de unidad que ha dirigido.