El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha adelantado que su departamento tiene ya "muy avanzada" la decisión de reducir los límites máximos de velocidad de las carreteras secundarias, que son las más peligrosas y el escenario del 75% de los accidentes mortales.
El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, durante una entrevista con Efe. Emilio Naranjo | EFE
"Los límites de velocidad se tienen que adaptar a las circunstancias y a las vías por las que se está circulando y por eso tenemos asumido, todavía no decidido, aunque sí muy avanzada la decisión, de limitar la velocidad máxima de circulación de las carreteras secundarias", ha asegurado el ministro.
Además de reducir el límite de velocidad de 100 kms/h a 90 kms/h en las carreteras convencionales, la Dirección General de Tráfico (DGT) también se plantea de forma paralela incrementarlos en autopistas y autovías, pero solo en tramos en los que la seguridad no quede comprometida. "Hay un cierto consenso en que el diferencial de velocidad máxima que existe entre unas vías y otras, de solo 20 kms/h, no parece razonable porque es evidente que tienen circunstancias distintas y que acumulan un número muy diferente de siniestralidad", subraya.
La segunda de las grandes medidas que contemplará el próximo Reglamento General de Circulación, que el Gobierno espera tener listo antes de que acabe el año, será una nueva regulación sobre el uso de las bicicletas. La DGT estudia la posibilidad de imponer el uso obligatorio del casco tanto en carretera como en vía urbana, y prohibir la circulación de las bicicletas por las aceras.