La escena sorprendió a los Mossos que vigilaban aquella furgoneta que traía a inmigrantes sin papeles. El vehículo se paró en una calle de Badalona. De repente, el copiloto bajó. Pese a que ya habían llegado a destino tras un largo viaje, no abrió las puertas traseras. Se limitó a esperar. Poco a poco, hasta la furgoneta se fueron acercando familiares de los inmigrantes transportados. Hasta que no pagaban, el hombre no abría y dejaba salir al joven en cuestión. Luego, seguía su ruta hasta vaciar la furgoneta.
Arriba y abajo a la izquierda, la redada policial; abajo a la derecha, el interior de una furgoneta interceptada.
Información publicada en la página 32 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 01 de noviembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Así funcionaba la mafia dedicada al tráfico de seres humanos desarticulada el pasado 24 de octubre por los Mossos, que detuvieron a 12 personas en nueve entradas en pisos de Barcelona, L'Hospitalet y Montcada i Reixach. «Al año traían desde Pakistán a unas 1.000 personas. A veces pagaban allí y otras eran sus familiares aquí los que ponían el dinero; en el Raval muchos sabían quién podía traer a inmigrantes», explica el inspector Quim Francés, responsable del Àrea de Crim Organitzat de los Mossos, que detalla el periplo. Desde el Punjab paquistaní, la mafia los trasladaba en coche, furgoneta o camión hasta Irán, luego hasta Turquía y de allí se les hacía cruzar a pie a Grecia.
En coche les llevaban hasta un puerto griego de donde a bordo de un pesquero eran trasladados a Italia, que era donde se les subía en una de las furgonetas con las que se les trasladaba a Barcelona. Por todo el viaje, que solía durar unos 10 días, se pagaba a la red 15.000 euros.
La trama, con tentáculos en Italia, ofrecía la posibilidad de llevar a inmigrantes desde Barcelona a otros países europeos. Ese billete costaba 600 euros. «Han llevado gente a Bélgica, Alemania, Dinamarca, Francia. Ocultaban a los inmigrantes en la trastienda de supermercados del Raval y, cuando reunían a 25, iniciaban el viaje», detalla Francés. La red embutía a los inmigrantes en furgonetas, como se constató cuando un vehículo fue interceptado en la AP-7 a la altura de la Roca del Vallès. «Unos iban un rato sentados mientras otros esperaban de pie. Se tenían que turnar porque no había sitio», dice el inspector.
Vea el vídeo de esta
noticia con el móvil o
en e-periodico.es