La policía de la región autónoma de Guangxi, en el sur de China, se ha incautado de más de 3.600 cocodrilos que estaban en manos de contrabandistas para comercializarlos como platos de comida exóticos, según ha informado la agencia oficial Xinhua.
Operación de rescate de los 3.600 cocodrilos incautados por la policía china en la provincia de Guangxi, cerca de la frontera con Vietnam. ATLAS
Los veterinarios han puesto en tratamiento a los reptiles, aunque algunos han muerto durante el traslado debido a un ataque de calor, han informado las autoridades locales a la citada agencia.
Los reptiles fueron localizados hace una semana en el interior de varios camiones que se disponían a cruzar la frontera entre China y Vietnam, e iban a ser vendidos en restaurantes a elevados precios. Los animales, de la especie siamesa, nativa del sureste asiático, están en peligro de extinción y su carne es servida como un plato exquisito en algunas ciudades del sur de China.
Los activistas por los derechos de los animales denuncian que, debido a la alta cotización de su carne, se ha creado un potente mercado negro de reptiles entre la potencia asiática y los países vecinos.