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Su superficie es de 120 kilómetros cuadrados, tiene 49 kilómetros de largo y 488 metros de grosor. Y, a pesar de que aún no ha acabado de desprenderse del todo de su glaciar madre, bautizado como Peterman y residente en Groenlandia, sí se desplaza por los fiordos del norte de Groenlandia hacia las aguas del Atlántico Norte. Para hacernos una idea, es como si la ciudad de Barcelona (unos 100 kilómetros cuadrados de superficie) navegara en dirección a Canadá. Los científicos dicen que tardaría en llegar, si acabara haciéndolo, pero es no es simpedimento para que las autoridades de Canadá, al igual que las de Groenlandia, no pierdan de vista a a esta Barcelona flotante y estén bajo alerta, que nunca se sabe.
Una lengua de hielo se desprende del glaciar Petermann, fotografiada por el satélite Aqua, de la NASA. REUTERS
Información publicada en la página 35 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 20 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
No es esta la primera vez que un iceberg de desgaja del glaciar Petermann. De hecho, en el 2010 ya sucedió algo parecido y su tamaño era superior al de este iceberg de hechuras barcelonesas. Según la NASA, -un satélite de la cual, el Aqua, fotografió el iceberg entre el 16 y el 17 de julio- las grietas en el glaciar empezaron en el 2001. Siempre suele suceder en esta época del año, por lo que los científicos sostienen que el suceso no es nada anómalo, sino que se trata ya casi de un ciclo natural del glaciar.
El nivel del mar
El equipo de cientificos de la NASA descubrió la fisura en el glaciar hace dos semanas, cuando realizaban vuelos de control sobre la Antártida. El glaciar Petermann es uno de los más grandes y gruesos que existe en la región. Sin embargo recientes estudios de la NASA y otras instituciones científicas han demostrado que se ha ido reduciendo en tamaño y grosor. Estos datos preocupan a los científicos por los posibles cambios que el descongelamiento completo del glaciar podría generar sobre el nivel del mar.
¿Y el iceberg que se ha desprendido? ¿No provocará esta lengua de hielo flotante un aumento de los niveles del agua del mar? No debería, dicen los científicos. El fenómeno es similar, explican, al de un cubito de hielo que se derrite en una bebida y no provoca un derrame del líquido.
Otro asunto es si se derriten los glaciares. Un reciente estudio de la Universidad de Cambridge citado por The Telegraph sostiene que la velocidad a la cual los glaciares de Groenlandia se están derritiendo se ha doblado en la última década. ¿El motivo? Un viejo conocido, el calen-
tamiento global. ¿La consecuencia? Los niveles del mar aumentan 3 milímetros al año. A este ritmo, habrán subido 2 metros en el 2100. De cumplirse esta progresión, los efectos del fenómeno en el entorno podrían ser muy graves.