El Periódico

Concierto Beatles

Un proyecto gigantesco Los posibles emplazamientos

Humo en los Monegros

El proyecto lúdico Gran Scala, al que Aragón ha dado carpetazo, preveía construir una macrociudad con 32 casinos en el desierto

EDUARDO BAYONA
ZARAGOZA

Miércoles, 15 de febrero del 2012

Imagen virtual del fiasco de Gran Scala en los Monegros.

Aragón ha vivido durante algo más de cuatro años una atronadora tormenta de disparates a cuenta de la quimera de Gran Scala, la idea de levantar en pleno desierto de Los Monegros una macrociudad del juego con 32 casinos y cinco parques temáticos que iba a atraer a millones de visitantes al año. Promovía la iniciativa un oscuro consorcio, bautizado con el nombre de International Leisure Development (ILD) y controlado por sociedades radicadas en paraísos fiscales en cuya cúpula se entremezclaban comisionistas como André Guelfi con aventureros del sector del juego que debían cientos de miles de euros a Hacienda.

Su insolvencia no ofrecía dudas, aunque el Aragón oficial tardó en planteárselas. No empezó a hacerlo hasta que EL PERIÓDICO desveló la identidad y el pasado de los promotores, así como sus contactos con miembros del Ejecutivo aragonés en fiestas y locales nocturnos de París.

El socio minoritario de los dos últimos gobiernos de Aragón, los regionalistas de derecha del PAR, dieron a Gran Scala un pábulo visceral que llevó a su máximo dirigente, José Ángel Biel, a equiparar sus efectos con la boda de los Reyes Católicos o el enlace de Doña Petronila con Ramon Berenguer IV. El socio mayoritario, el PSOE de Marcelino Iglesias, dejó de creérselo cuando el consorcio que prometía atraer inversiones por 17.000 millones era incapaz de presentar 20 en avales bancarios para comprar el suelo. El PP se mantuvo expectante mientras IU abanderó una oposición a la que luego se sumaron CHA y numerosos colectivos sociales.

Gran Scala pasó de idea a fiasco sin siquiera alcanzar la categoría de proyecto. Eso sí, unas decenas de familias de Ontiñena (Huesca) dueñas de fincas donde teóricamente iba a erigirse el complejo se han llevado 1,2 millones de euros por unas opciones de compra de terrenos que nadie materializará.

No está siendo, en lo personal, y a falta de lo que acontezca hasta el final de la temportada, un gran año para el jugador catalán