Actualmente, al hablar de la herencia de una persona no basta con aludir a su patrimonio económico. El difunto también deja su rastro personal en internet, y empresas como Mémora ofrecen a los familiares la posibilidad de recopilar todos sus comentarios, material audiovisual y otros archivos que compartió en la red. Una vez localizado el material, corresponde a los allegados del fallecido decidir cuál será su destino: cerrar sus cuentas de usuario, extraer parte o toda la información que circula por la red asociada a él o transferir los archivos digitales a quien se decida.
Información publicada en la página 31 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 01 de noviembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El servicio, que cuesta 150 euros, incluye la opción de comunicar la muerte a todos los contactos del finado en las redes sociales y cuentas de correo electrónico (si bien la opción no es posible en todas las empresas proveedoras).
Para cuestiones relacionadas con la herencia, la web Testamenta.com ofrece la posibilidad de decidir la transmisión de patrimonio desde un PC o un teléfono inteligente. Por unos 115 euros se puede cerrar el asunto en menos de 24 horas y con un único desplazamiento al notario más cercano, un trámite que incluso se pueden ahorrar las personas con dificultades de movilidad. En este caso, será el notario quien se desplace.
Y para afrontar la cruda realidad de la ausencia, Duelia.com es una red social que pone en contacto a personas que ya superaron el drama con aquellos que ahora pasan por el trago. Es gratuita y cuenta con la colaboración de psicólogos y terapeutas especializados.