La partida de póquer no ha terminado, y la Generalitat mantiene su pose hierática. Tras la visita de la delegación de Las Vegas Sands, el portavoz del Govern, Francesc Homs, ha huido de concreciones en rueda de prensa con el argumento de que lo que culminó ayer fue un "proceso de conocimiento mutuo" y las negociaciones de verdad no empezarán hasta que Adelson tome la decisión definitiva.
"No estábamos en esta carrera y ahora estamos ahí. Esto es lo que nos han transmitido", ha valorado Homs, quien ha prometido, además de discreción, que en su momento habrá "transparencia" --"hemos de estar en condiciones de explicar lo que se haya hecho", ha añadido-- y también "concertación con el mundo local y las fuerzas políticas con representación parlamentaria". Y ha insistido en que Catalunya "no se puede permitir el lujo" de no estudiar a fondo "un proyecto que ayudaría a crear puestos de trabajo", por lo que el Govern tenía la "obligación moral" de emprender este "proceso de seducción".
Con todo, el portavoz del Govern ha recalcado que la iniciativa recibe el mismo trato que "cualquier otro proyecto inversor" y que "la supervivencia de este país no depende de Eurovegas". "Depende de todo lo que seamos capaces de conseguir, este proyecto y muchos otros", ha apostillado.
Homs ha destacado como activos de Catalunya en la carrera por Eurovegas "la capacidad colectiva de atraer proyectos de éxito" en el sector turístico, entre los que ha citado Port Aventura y el Mobile World Congress, así como "una ubicación estratégica en el Mediterráneo y en Europa". Y se ha mostrado comprensivo con que el PSC observe el proceso "con cierta distancia" a la espera de "conocer los detalles". En cambio, ha considerado que "cuesta de entender que alguien se pueda oponer a algo que aún no está definido"."¿Se merece o no la gente que está en el paro que nos demos un tiempo para mirar este o cualquier otro proyecto?", se ha preguntado.