Un grupo de activistas de Greenpeace han convertido esta mañana la entrada del Ministerio de Medio Ambiente, en Madrid, en una playa con arena, sombrillas, tumbonas y hasta un chiringuito para protestar contra la reforma de la ley de costas.
Activistas de Greenpeace, en la playa que han instalado frente al Ministerio de Medio Ambiente para protestar contra la nueva ley de costas. EFE / ÁNGEL DÍAZ
Los ecologistas se han puesto a tomar el sol ataviados con ropa de baño para denunciar que la nueva norma "es una auténtica barbaridad contra el patrimonio natural", según ha explicado Pilar Marcos, de la campaña de costas de la oenegé. También han desplegado una pancarta con el lema 'No a la reforma de la ley de costas'.
Los activistas, que han sido desalojados por agentes de la Policía Nacional, han asegurado que con esta "playa simbólica, pero una playa de lujo al fin y al cabo" han querido mostrar "en qué se van a convertir las costas españolas" si prosigue esta ley.
Greenpeace subraya que la polémica norma, contra el que seguirá protestando, "cede un terreno de alto valor medioambiental y social a la especulación, otorgando suelo público a concesiones privadas".
El Consejo de Ministros dio el visto bueno al anteproyecto de reforma de la ley, a propuesta del Ministerio de Alimentación, Agricultura y Medio Ambiente, el 13 de julio. La nueva norma eleva hasta 75 años las concesiones de viviendas en playa, permite al Gobierno central suspender acuerdos municipales contrarios a la legislación y establece concesiones de cuatro años para los chiringuitos.