La Gran Barrera de Coral de Australia, declarada Patrimonio de la Humanidad en 1981, ha perdido más de la mitad de sus corales en los últimos 27 años, según un estudio difundido este martes.
Coral blanquecino en la isla de Halfway en la Gran Barrera de Coral de Australia, atacada por una especie de estrella de mar, llamada 'corona de espinas' que mide más de 1 metro de diámetro y que pasa la mitad de su vida comiéndolo AIMS | EFE
La investigación realizada por expertos del Instituto Australiano de Ciencias Marinas (AIMS, siglas en inglés) y de la Universidad de Wollongong señala que la destrucción de las praderas coralinas es causada en un 48% por las fuertes tormentas --desde 1985 han pasado por la zona 34 ciclones tropicales de gran intensidad-- y en un 42% por la presencia de las coronas de espinas (Acanthaster planci), un tipo de estrella de mar de más de un metro de diámetro que se alimenta de ellos.
Otro de los factores determinantes de la destrucción de la Gran Barrera es el blanqueo de los corales, la decoloración de estos organismos a consecuencia del estrés generado por los cambios ambientales, en especial el calentamiento y la acidez de las aguas.
"La pérdida de la mitad de la cobertura corallna original es una fuente de gran preocupación porque es sinónimo de pérdida del hábitat de decenas de miles de especies" marinas, estiman los investigadores, que han recopilado 2.258 estudios científicos sobre este fenómeno elaborados en las últimas tres décadas.
La investigación señala que si se erradican las coronas de espinas, la tasa anual de recuperación de los corales podría aumentar en un 0,89%. "No podemos parar las tormentas, pero quizá podemos detener a las coronas de espinas. Si lo podemos hacer, le daremos una mayor oportunidad a la Gran Barrera para que se adapte a los retos como el aumento de la temperatura y la acidificación de los océanos", ha dicho el director ejecutivo del AIMS en un comunicado.
El estudio indica que la Gran Barrera de Coral necesita entre 10 y 20 años de protección para recuperarse, pero también advierte de que si se mantiene la tendencia, podrá haber perdido nuevamente la mitad de su biodiversidad para el 2022.
La Gran Barrera se extiende sobre unos 345.000 kilómetros cuadrados a lo largo de la costa australiana, y constituye el conjunto de arrecifes coralinos más vasto del mundo. Alberga 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos, además de ser el principal atractivo turístico australiano. Su salud comenzó a deteriorarse en la década de los 90 por el doble impacto del calentamiento del agua del mar y el aumento de su acidez por la mayor presencia de dióxido de carbono en la atmósfera.