Hay carreras que cada año quedan lejos de cubrir las plazas de estudiantes y que, encima, no garantizan una rápida salida profesional. ¿Ejemplo? Los estudios de turismo y hostelería, aunque también, en menor medida, derecho, arquitectura, ciencias políticas, artes y ciencias de la comunicación. Hay titulaciones que, por el contrario, ofertan bastantes menos plazas que alumnos aspiran a cursarlas y cuyos graduados, en cambio, están muy solicitados por los empresarios. Es el caso, sobre todo, de enfermería. Unas y otras son, por exceso o por defecto, un problema para el sistema universitario, que reclama desde hace años un reajuste.
Información publicada en la página 32 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 01 de junio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Por eso, dijo ayer en una comparecencia parlamentaria el secretario general de Universitats, Antoni Castellà, una de las prioridades de su departamento este año es elaborar un
mapa catalán de grados, «que profundice en la especialización de las universidades, en las necesidades de los diferentes territorios y en la eficiencia del sistema». En resumen: que la Generalitat invita a las universidades que ofrecen estudios con menos salidas profesionales a que recapaciten y se planteen la posibilidad de reducir plazas, de fusionar esos grados con otras titulaciones o, directamente, de eliminarlos.
LOS MISMOS QUE ESTE AÑO / «No se trata de una mera cuestión de números, de si llegan o no llegan al mínimo de 40 alumnos matriculados, se trata de ajustar el modelo universitario a la realidad social, que es cambiante», insistió Castellà. Eso no excluye que en Catalunya siga habiendo carreras con poca demanda de estudiantes, «porque se consideran estratégicas», indicaron fuentes de Universitats.
Pese a que el mensaje de reorganización no es nuevo, lo cierto es que el próximo curso 2012-2013, las siete universidades públicas catalanas volverán a ofrecer los mismos 479 grados que este curso. Sí desaparecerán algunos másteres -muchos de ellos con pocos alumnos inscritos-, pero es difícil saber en este momento cuántos serán finalmente.
Otra de las actuaciones previstas por el Govern es la creación de un nuevo sistema de becas y ayudas. Entre otras novedades, el secretario de Universitats anunció ayer que el Institut Català de Finances (ICF) de la Generalitat destinará 40 millones de euros a avalar los créditos que soliciten los universitarios catalanes a los bancos, para poder pagar sus matrículas de forma fraccionada en un máximo de diez meses. Además, agregó Castellà, se destinará parte del dinero adicional que se recaude con el incremento de las tasas a la asistencia en docencia en las facultades catalanas, con un total de 60.000 horas al año.