El 'conseller' de Territori i Sostenibilitat, Lluís Recoder, ha asegurado en Tarragona que el juego en Barcelona World será “tangencial” y que la construcción de los seis parques temáticos por parte del grupo Veremonte, del empresario valenciano Enrique Bañuelos, no comportará “ningún cambio legislativo”.
De izquierda a derecha, Josep Maria Mena, Recoder, Mas-Colell, Lluis Rullan y Xavier Adsera, durante la presentación del proyecto de Barcelona World este viernes. Albert Bertran
Esta apreciación pone de relieve que, en el caso de Eurovegas, Sheldon Adelson había pedido cambios de leyes que, aunque no trascendieron cuáles, tenían que ver con el acceso de los menores a los casinos (acompañados de sus padres) o con hacer alguna excepción sobre la ley del tabaco.
Recoder se ha desplazado hasta la delegación del Govern en Tarragona y, acompañado del consejero delegado de Veremonte, Xavier Adserà, y del subdirector general de La Caixa, Lluís Rullan, ha expuesto el proyecto del que, ha dicho el 'conseller', ”nos va como anillo al dedo”. Recoder ha subrayado el consenso territorial que genera una iniciativa de este calibre y que la convivencia entre el sector turístico y la industria química de la zona está garantizada.
El consejero delegado de Veremonte ha explicado también que los seis complejos integrados de hoteles, centros de convenciones y comerciales, restaurantes, espectáculos y casinos se construirán todos de golpe y no por fases como estaba programado con Eurovegas. Está previsto que las obras del proyecto, que requerirá una inversión de 4.500 millones de euros, comiencen en un año y que el complejo esté abierto al público a finales del 2016.
Respecto al nombre de Barcelona World, que ha generado las críticas del alcalde de Tarragona, Xavier Adserà ha defendido que el nombre de la capital catalana es una marca de prestigio y que se conoce en todo el mundo.