Pese a la polémica que han levantado, el conseller de Interior, Felip Puig, no va a dar marcha atrás en su aval a los somatenes. No solo no va a retirarles el visto bueno que ha permitido desde principios de este año la puesta en marcha de patrullas vecinales en varios municipios agrícolas, sobre todo de Lleida, sino que tiene previsto incluirlos en la ley que regulará las distintas formas de colaboración ciudadana con los Mossos d'Esquadra, según señalan fuentes del departamento.
Información publicada en la página 36 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 11 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Si se cumple el calendario previsto, antes de finales de año el Parlament recibirá de la Conselleria d'Interior el proyecto de ley de policía de Catalunya. La futura norma, además de diseñar el mapa policial catalán, regulará de forma legal la existencia de los somatenes, de las que Alcarràs (Segrià) fue municipio pionero. Estas patrullas vecinales quedarán legalizadas en el apartado dedicado a las formas de colaboración ciudadana. En concreto, la expresión técnica con la que posiblemente acaben siendo denominadas es «plataformas de colaboración ciudadana con la policía».
DERECHO CIUDADANO / Desde Interior no se quiere utilizar el término legalizar, aunque sí se reconoce que la futura ley establecerá las condiciones que deberán cumplir las patrullas de vigilancia ciudadana. Entre ellas están la obligatoriedad de comunicar todo los movimientos a los Mossos y de actuar siempre en coordinación con la policía, y la prohibición taxativa de llevar armas. Hasta ahora, a falta de una norma, las patrullas de payeses quedaban reguladas en las juntas locales de seguridad de cada municipio, en las que además del ayuntamiento y entidades locales participan los responsables de los Mossos d'Esquadra en la zona.
Actualmente se llevan a cabo patrullas vecinales, al menos, en cinco localidades del Segriá (Alcarràs, Almacelles, Maials, La Portella y Sucs), en L'Albi (Garrigues), en Albesa (Noguera) y en Navés (Solsonès). La primavera pasada grupos de payeses del Baix Llobregat organizaron somatenes, pero ya no los hacen.
Puig, que siempre ha insistido en que él no promociona las patrullas, sostiene sin embargo que no puede negar a un particular que vigile sus propiedades. Esta postura del conseller convierte a Catalunya en la única comunidad autónoma de España donde se tolera la vigilancia vecinal. Hasta este cambio de criterio, siempre que hubo un intento de somatén los Mossos impidieron su puesta en marcha.
El rechazo de la oposición a la cobertura que Interior da a los somatenes sigue vivo. Iniciativa per Catalunya ha presentado una batería de preguntas parlamentarias al respecto y ha exigido una investigación interna en la Conselleria d'Interior para aclarar algunas informaciones que apuntan a que agentes de los Mossos d'Esquadra tenían órdenes de facilitar a los miembros de los somatenes informaciones sobre la titularidad de determinados vehículos sospechosos. Esta es una información confidencial que la policía no puede facilitar bajo ningún concepto a un particular.
DOCUMENTO INTERNO / A modo de prueba, los ecosocialistas aportan un documento interno de los Mossos d'Esquadra que deja constancia de la llamada de un miembro de un somatén a la comisaría de Lleida (ver el recuadro de la izquierda) para reclamar información acerca de un vehículo sospechoso. El patrullero señala que, como pillen a los ocupantes, estos «cobrarán».