Apenas 10 meses después de que el Congreso de los Diputados aprobara la última ley de residuos, el Gobierno decidió ayer eliminar el artículo que impulsaba la implantación en España del sistema de depósito y retorno de envases, conocido con las siglas SDDR. Ni siquiera ha llegado a dar sus primeros pasos. Mediante este sistema, que ya funciona con éxito en diversos países europeos, el usuario abona una pequeña cantidad de dinero al comprar determinados envases -como los tradicionales cascos de cerveza y las latas de los refrescos- y lo recupera cuando los devuelve en los puntos de venta.
Información publicada en la página 40 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 05 de mayo de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
El difunto artículo, el 21.2, había sido duramente criticado por las entidades encargadas actualmente del reciclaje de envases, como Ecoembes y Ecovidrio, así como por la patronal de los supermercados, partidarias de continuar con el actual sistema -menos selectivo- de la recogida en contenedores amarillos. A favor, en cambio, se alineaban asociaciones ecologistas, sindicales y de consumidores agrupadas en Retorna, una entidad sin ánimo de lucro. El PSOE, impulsor de la norma anterior, se mostró ayer en contra alegando que la decisión no sigue la línea que propugna Europa.
El sistema perderá ahora su carácter obligatorio y se limitará a ser voluntario, «lo que en la práctica supone eliminarlo», dice un portavoz de Retorna. Según el decreto aprobado ayer por el Consejo de Ministros, el SDDR se establecerá solo «en los casos en los que las características del residuo, sus dificultades de valorización o eliminación o el incumplimiento de los objetivos de gestión determinen que la aplicación de estos sistemas resulte la más adecuada».
«BARBARIDAD JURÍDICA» / «Queremos transmitir nuestra más profunda preocupación. Es una barbaridad jurídica y transgrede las directivas comunitarias que dan prioridad al SDDR», critica Domingo Jiménez Beltrán, presidente de honor de Retorna y exdirector de la Agencia Europea del Medio Ambiente. La asociación lamenta que el ministro Arias Cañete haya desoído sus argumentos, incluido un reciente estudio «que demuestra las ventajas ambientales, sociales y económicas de la implantación del sistema», dice Retorna en un comunicado. Entre otros aspectos, la entidad calcula que el SDDR iba a crear 14.000 empleos y generar un importante ahorro en servicios de limpieza para los ayuntamientos.
De los 51 millones de envases de bebidas que a diario se ponen en el mercado, 28 millones van a parar a vertederos o se pierden en el medio ambiente. «Solamente los envases de bebidas que no se reciclan -concluye Retorna- proporcionarían recursos por valor de 133 millones de euros al año».