El Gobierno dio ayer por ine-
Trabajadores en el área exterior de la central nuclear de Garoña, en el año 2009. REUTERS / FÉLIX ORDÓÑEZ
Información publicada en la página 29 de la sección de cv Sociedad de la edición impresa del día 08 de septiembre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
vitable el cierre de la central nuclear de Garoña (Burgos), previsto para julio del 2013, y culpó a la empresa propietaria, Nuclenor, de haber llegado a esta situación por no solicitar la renovación de la actividad. El portavoz adjunto del PP en el Congreso, Rafael Hernando, calificó la decisión de «frivolidad irresponsable», mientras que la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, consideró que Nuclenor es quien ha cambiado de opinión y quien tiene que dar explicaciones.
Nuclenor justificó en un comunicado que si no había solicitado la renovación era debido a la «incertidumbre regulatoria», es decir, a las nuevas condiciones que previsiblemente se establecerán para la actividad de generación nuclear y que podrían condicionar sus beneficios. El Gobierno se había pronunciado repetidamente a favor de alargar la vida de la central hasta el 2019.
En este sentido, Hernando se mostró dolido especialmente porque Endesa e Iberdrola, propietarias al 50% de Nuclenor, solicitaron conjuntamente al Gobierno la derogación de la orden ministerial con la que el anterior Ejecutivo socialista había decido el cierre de la central para el 2013. En parecidos términos se pronunció Sáenz de Santamaría en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros de ayer: «El Gobierno en esto no tiene que llevar la iniciativa; la empresa ha cambiado de opinión y, por tanto, debe ser quien explique ese cambio de postura, al menos, a sus accionistas».
En el comunicado de Nuclenor, la compañía insistía en que precisamente era la incertidumbre regulatoria la que ponía en duda la viabilidad económica de la planta, teniendo en cuenta los resultados de explotación de los últimos tres años y las inversiones de 120 millones de euros que debería realizar para seguir funcionando, fruto del dictamen del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) y de los planes de modernización permanente de la planta.
NO HABRÁ PRÓRROGA / Por otra parte, el CSN se muestra contrario por razones técnicas a que Nuclenor pueda presentar una solicitud de prórroga para la planta atómica una vez vencido el plazo el 5 de septiembre. Según informó ayer la agencia Efe, el CSN recibió el 24 de agosto una petición de informe del Ministerio de Industria sobre la demanda que había formulado Nuclenor para que se alargara dos meses el plazo para la presentación de la solicitud. El CSN estima que «una reducción adicional de este plazo, necesario para llevar a cabo la revisión, evaluación e inspecciones que procedan, afectaría negativamente al rigor y profundidad de la revisión del CSN».