La Conselleria de Salut de la Generalitat promueve la instauración de un programa educativo, en lugar de multas, a los menores sorprendidos en la calle consumiendo drogas o en posesión de sustancias ilícitas en el marco de un protocolo difundido entre todos los ayuntamientos.
Así lo ha explicado el subdirector general de drogodependencias de la Agencia de Salud Pública de Catalunya, Joan Colom, quien ha señalado que actualmente "la ley de seguridad ciudadana permite sancionar a estos jóvenes con 300 euros o bien realizar una actividad educativa o terapéutica".
Ahora la Generalitat quiere generalizar, mediante la 'Guía de recomendaciones para la implementación del protocolo de prevención de drogas alternativa a la sanción administrativa', unas pautas comunes en los ayuntamientos para incentivar precisamente las medidas pedagógicas, ha añadido.
Las medidas educativas deben "permitir trabajar correctamente con los padres en una atención coherente" para aumentar el conocimiento y la capacidad crítica del menor, argumenta Colom, que presentó la citada guía en la reunión de la Comisión Interdepartamental de Drogas que se celebró el pasado 10 de julio.
El objetivo último de la medida pasa por "disminuir los riesgos asociados al consumo de drogas", según Colom, quien se ha mostrado a favor de esta metodología por encima de las sanciones.